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EFE-MILÀN El paquete bomba, que contenía más de 50 gramos de explosivo, estaba escondido en el interior de un libro, introducido a su vez en un sobre amarillo de correo urgente, igual al que fue interceptado el viernes en las oficinas de la propia Iberia en Roma. Los investigadores relacionan estos dos artefactos con otro de similares características recibido el pasado jueves en la sede barcelonesa del diario español «El País».

El libro bomba con destino a la sede de Iberia en Malpensa fue localizado poco después de las 10:00 horas por los responsables del reparto de correo del aeropuerto, que ya se encontraban en estado de alerta. Los artificieros decidieron finalmente desactivarlo de forma manual para conservar más y mejores pistas, en lugar de destruirlo con una explosión controlada, como se hizo el viernes con el paquete que se recibió en la sede de Roma de Iberia.

El libro, de tapa dura y parcialmente vaciado, era un ejemplar en italiano de «Le Novelle», de Giovanni Verga, que escondía unos 100 gramos de pólvora verde, y un detonador artesanal con una pila y azufre, sujetos con una pinza de tender la ropa. Loredana Giglio, fiscal de Busto Arsizio, del que depende Malpensa, confirmó que si hubiese sido abierto por el destinatario, el explosivo tenía la potencia suficiente como para causarle la muerte.

La coincidencia del método, del uso de la lengua italiana, del remite y la procedencia del envío hacen pensar a los investigadores en un origen común de los tres paquetes bomba. Junto al artefacto enviado a «El País» figuraba una octavilla firmada por el grupo italiano de tendencia anarquista Célula contra el Capital, las Cárceles, sus Carceleros y sus Celdas, conocido como «Las cinco C». El libro de ayer también llevaba escritas «Las cinco C».