TW
0
EFE-AMSTERDAM Un juez de Amsterdam ordenó ayer la prisión condicional durante diez días para Volkert van der Graaf, el presunto asesino del político holandés Pim Fortuyn. La decisión del juez, tomada en una sesión a puerta cerrada, significa que el sospechoso no ha sido acusado formalmente todavía.

El Ministerio fiscal le considera sospechoso de «asesinato y posesión ilegal de armas», según la agencia ANP, pero la Policía no ha terminado aún las investigaciones que permitirán formular la acusación legal. Si fueran necesarios más de diez días para finalizar las investigaciones, el tribunal de primera instancia, formado por tres jueces, tendría que pronunciarse sobre la prolongación del arresto.

Al termino de la sesión de ayer, Van der Graaf fue trasladado a un centro de detención, cuyo nombre y situación se han mantenido en secreto por decisión de las autoridades judiciales.

Según manifestó un portavoz del juzgado, el sospechoso se ha negado hasta el momento a hacer declaraciones ni dar explicaciones sobre los móviles que le pudieron llevar a cometer el asesinato. Mientras, ayer se supo que João Varela, un joven de 27 años y raza negra, nacido en Cabo Verde, se encuentra en primera línea para suceder al líder untraderechista holandés Pim Fortuyn.