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EFE - MÉXICO La fiscalía mexicana reconoció ayer que el proceso para extraditar a España al ex militar argentino Ricardo Miguel Cavallo podría durar más de un año en caso de que sus abogados interpongan un juicio de amparo si el Gobierno confirma la decisión de extradición. El subprocurador Jurídico y de Asuntos Internacionales de la Fiscalía, Eduardo Ibarrola, afirmó que el detenido cuenta con las garantías que le otorga la Constitución mexicana, y puede presentar recursos de amparo contra el dictamen de las autoridades judiciales mexicanas.

Las autoridades reconocieron que los abogados pueden recurrir a un tribunal colegiado e incluso hasta la Suprema Corte de Justicia del país en caso de que la Cancillería mexicana confirme la decisión de extradición. La decisión del juez mexicano Jesús Guadalupe Luna a favor de la extradición a España del ex militar reconoce que ese país tiene jurisdicción supranacional para juzgar a personas acusadas por delitos de genocidio y terrorismo de cualquier país.

El juez Luna explicó ayer los razonamientos jurídicos que le llevaron a esa conclusión y que tienen como sustento convenios internacionales, tratados y la Constitución mexicana, documentos que se dedicó a estudiar minuciosamente para poder argumentar el fallo a favor de que procedía la extradición. Luna insistió en que a él no le correspondía determinar si Cavallo es responsable de los hechos de los que se le acusan, sino exclusivamente si existían argumentos jurídicos que permitieran su extradición y si los tribunales españoles estaban habilitados para juzgarle en su territorio por delitos de lesa humanidad.

Ricardo Miguel Cavallo fue detenido el 24 de agosto pasado en el balneario de Cancún, en el Caribe mexicano, después de que fuera acusado de ser uno de los torturadores durante el régimen militar argentino (1976-1983).