Clinton intentó, hasta el último momento, que la cumbre terminara con un acuerdo.

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EFE - THURMONT La cumbre de Camp David para buscar la paz entre israelíes y palestinos concluyó anoche sin un acuerdo pleno, pero con avances en algunos de los asuntos fundamentales, informaron fuentes diplomáticas. El punto de mayor discrepancia y que ha impedido el acuerdo pleno ha sido la soberanía en Jerusalén. El presidente Clinton tiene previsto, tras dar por terminada la cumbre, partir hacia Okinawa (Japón) para asistir a la reunión de los líderes del Grupo de los Ocho (G-8), que se celebra este fin de semana. Sin embargo, al cierre de esta edición, y tras comunicarse el fracaso de la cumbre, el presidente Clinton seguía reunido con sus asesores en Camp David. Clinton se volvió a entrevistar por separado con Ehud Barak y Yaser Arafat, dijo el portavoz de la Casa Blanca, Joe Lockhart.

Según fuentes israelíes, la soberanía en Jerusalén es un asunto todavía excesivamente sensible y las dos partes no estaban ni preparadas ni dispuestas para un acuerdo. Ya desde el principio de la cumbre de Camp David se sabía que Jerusalén, considerada por los israelíes como «capital indivisible y eterna de Israel», era el principal escollo y así fue durante los nueve días de las duras conversaciones. Para mantener la soberanía plena sobre Jerusalén, el primer ministro israelí, Ehud Barak, ofreció a cambio al líder palestino, Yaser Arafat, un 90 por ciento de los territorios de Cisjordania para un Estado independiente. El resto de ese 10 por ciento hubiera quedado formado por el grueso de los asentamientos judíos de Cisjordania y de Gaza -más de 150- bajo soberanía de Israel.

Las dos partes, con la intermediación de Estados Unidos, lograron progresos notables en algunas de las áreas menos conflictivas de las negociaciones, como las fronteras de la entidad palestina o el futuro de los refugiados, pero no lograron solventar las disputas sobre Jerusalén. Sobre el asunto de las fronteras, Israel y la Autoridad Nacional Palestina (ANP) habrían acordado la entrega a la autonomía palestina de entre el 90 y el 95 por ciento del territorio de Cisjordania. Las cifras varían según las fuentes. En relación a los asentamientos, el acercamiento en la cuestión fronteriza lleva unido un avance en el de los asentamientos israelíes en Cisjordania y Gaza.