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José María Hernández, el portavoz de la familia de Luis Pérez Hernández, el misionero de la Orden Javeriana secuestrado en Sierra Leona por el Ejército Rebelde, declaró ayer que «estamos relativamente tranquilos, porque por lo menos sabemos que está vivo».

Fuentes de los misioneros javerianos informaron de que Pérez Hernández, de 47 años y natural de Toledo, había sido secuestrado junto a otros cuatro misioneros de la misma orden, de nacionalidad italiana, y seis misioneras de la Caridad de Madre Teresa de Calcuta por elementos del RUF (Ejército Rebelde).

José María Hernández confirmó que Luis Pérez llevaba en Sierra Leona año y medio y tenía previsto permanecer allí otro año y medio más.
Agregó que antes de partir hacia el país africano se había estado preparando durante tres años, «tanto desde el punto de vista médico, vacunándose, como desde el punto de vista operativo, para participar en las labores de cultivo y construcción de viviendas que llevan a cabo en la misión».

El portavoz de la familia del misionero indicó que unas semanas antes de la noticia del secuestro Luis Pérez se encontraba bien, como se lo había manifestado a través de una conversación telefónica a su madre, Costa Hernández, de 70 años, quien «le envió unos mazapanes por Navidad».

En la nota divulgada por los propios misioneros javerianos se afirmaba que «los jefes de la rebelión aseguran que todos los secuestrados se encuentran bien y han sido tratados correctamente».

La orden de los javerianos perdió toda comunicación con Pérez Hernández el pasado martes 12 de enero.