La vicepresidenta segunda del Gobierno y líder de Sumar visita el plató de Gran Wyoming.

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La vicepresidenta segunda del Gobierno y candidata de Sumar, Yolanda Díaz, no ha dudado en reconocer que el presidente, Pedro Sánchez, «es un pibón» y que se lleva muy bien con él. «Es un pibón, sí», ha admitido ante el Gran Wyomming, el presentador de El Intermedio, en La Sexta, programa al que Yolanda Díaz ha acudido esta noche para hablar de sus propuestas de cara a las elecciones generales del 23 de julio.

También ha aprovechado para agradecer al exdiputado del PP Alberto Casero que al equivocarse en la votación de la reforma laboral facilitara que ésta saliera adelante y ha contado que el parlamentario le comentó que había personas que le paraban por la calle para darle las gracias porque les habían hecho contratos indefinidos gracias a su error.

Ha habido más risas cuando ha aparecido en el plató un imitador de Pedro Sánchez que ha preguntado a la líder de Sumar si se iría con él al fin del mundo, tal como hace una semana respondió Sánchez que haría en este mismo programa a una humorista que parodiaba a la vicepresidenta.

Díaz ha preferido responder a la gallega y ha emplazado al imitador a hablar de dos cuestiones: la eliminación de la prórroga de los alquileres, porque no le ha gustado, y también le ha pedido que quedaran con esos amigos que, según dijo el presidente hace unos días, se sienten «incómodos» con la confrontación feminista.

El feminismo, ha subrayado la vicepresidenta, «da más libertad a los hombres y a las mujeres frente a la guerra de los sexos del matón de Abascal». Más en contexto electoral, Díaz ha abordado la situación económica para decir que aunque la macroeconomía va muy bien, el día a día de la gente «no va tan bien», contestando así a las palabras de Sánchez, quien hoy desde Bruselas ha sacado pecho al asegurar que la economía «va como una moto».

De su programa para el 23J ha destacado que las propuestas de Sumar inciden en mejorar la vida de las personas, también su tiempo libre, de ahí que una de las medidas estrella sea la de ir reduciendo gradualmente la jornada laboral hasta llegar a las 32 horas.

En clave interna y pese a la insistencia del presentador, la candidata no ha aclarado si vetó a Irene Montero en las listas de Sumar o quién lo hizo, limitándose a poner en valor la «generosidad» que han mostrado la quincena de fuerzas que se han incorporado a la coalición.