«Si Actúa-Vox fuese de ultraderecha no habría dado este paso». | Jaume Morey

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Fulgencio Coll (Palma, 1948), que fue jefe del Estado Mayor del Ejército de Tierra, es el candidato de Actúa-Vox a Cort. Su designación ha sorprendido, especialmente a los militares, aunque él lo niega.

¿Se ve como alcalde de Palma?
Para esto me presento.

¿Por qué entra en política?
Creo que la situación es delicada y creo que todos hemos de dar un paso al frente para defender nuestra Constitución y sus valores.

¿Por qué lo hace en Actúa-Vox?
Para manifestar mi agradecimiento por lo que han hecho durante años, sin ningún tipo de financiación pública y defendiendo valores con los que yo coincido, como la defensa de la identidad que tenemos en Balears, contra cierto pancatalanismo. Además, no es un partido de extrema o ultraderecha, si no conservador, liberal, que defiende la democracia, la Constitución y la libertad. Si Actúa-Vox fuera de extrema derecha, yo no habría dado este paso.

¿Cómo ha sentado su decisión entre los militares?
Desde el 3 de agosto estoy retirado y tengo el derecho de participar en la vida política, pero antes de dar este paso pedí autorización y les pareció un derecho normal; creo que no ha producido sorpresas. Yo defiendo unos valores que se basan en la educación que recibí y en la formación militar, que se basa en servicio, dedicación, jerarquía, lealtad, sacrificio, austeridad.

¿Le sorprendió que el jefe del Estado Mayor de la Defensa (Jemad), se fuese a Podemos?
Sí, me sorprendió un poco; creía que se iría al PSOE, pero lo respeto.

¿Cómo valora la gestión del Pacte?
Creo que ha puesto interés en la gestión, pero no ha sido muy coherente porque hay demasiadas voces y han abusado de cierto populismo y de ciertas medidas sectarias. Nosotros pretendemos que eso no se produzca; buscamos el diálogo, evitar tensiones y tratar de evitar prohibir por prohibir; hay que prohibir ciertas cosas, pero no todo.

¿Qué es lo que más le preocupa de Palma?
La limpieza, la seguridad. Para mí lo más importante es resolver las cosas pequeñas que tocamos todos los días y parece que se olvidan. Me da la sensación de que ha habido alcaldes que no han pisado la ciudad. Por ejemplo, en el Passeig Marítim hay aceras que llevan 10 años sin arreglar. Lo primero que haré es una campaña intensiva para arreglar aceras, quitar baches de las calles y señalizar bien.

¿Qué haría con sa Feixina?
Dejarla como está, tirarla no busca motivos estéticos, si no más bien sectarios. La Ley de Memoria Histórica está mal hecha, con el profundo respeto a los que han tenido víctimas en la Guerra Civil y quieren recuperar sus restos, el relato histórico es falso. Quieren contar media verdad y a veces mal contada, eso es una mentira. Se ha utilizado políticamente para abrir heridas, no para buscar convivencia.

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Cort contesta a los ciudadanos en catalán, ¿lo cambiaría?
Por su puesto y también el Ajuntament.cat.

¿Palma volvería a ser de Mallorca?
Ofrezco hacer una consulta y que los palmesanos voten si quieren Palma o Palma de Mallorca.

¿Qué opina de las terrazas?
Dan trabajo y calidad, pero se debe respetar, sin lugar a dudas, la conciliación que permita al ciudadano dormir. Se debe apoyar a los empresarios para mantener puestos de trabajo, pero sobretodo respetar al pobre ciudadano para que no esté atormentado por el ruido.

El alquiler turístico está prohibido en todos los plurifamiliares de la ciudad, ¿usted qué haría?
Es un tema complejo, entiendo que haya limitaciones. Lo que no se puede hacer es prohibirlo todo, hay que buscar un consenso.

¿Se debe desmantelar Son Banya?
Lo que se haga debe ser para mejorar, no para empeorar. Se debería haber actuado de una manera más eficiente en la eliminación del tráfico de drogas; si este problema lo trasladamos a otros lado poco hemos hecho. Cuando la Administración apoya a las familias, estas deben de ser solidarias y colaborar.

¿Qué haría con la Policía Local?
Los regidores durante años no se enteraron o no tomaron medidas y eso es grave. La Policía Local debe ser una unidad modélica de servicio a la ciudadanía, debe ser trabajadora, eficaz y amable; lo son, salvo excepciones, y yo admiro su trabajo. Yo hablaría con su jefe, que es un buen jefe con muy buenas ideas, pero no siempre se las dejan aplicar. Echo de menos su presencia en muchos barrios andando, no solo en la calle Sant Miquel.

¿Qué opina del feminismo?
Creo que no tiene que caer en el machismo que critica. Defensa de la mujer, por supuesto, pero llegar a comportarse como Femen me parece que no es lo adecuado.

¿Cómo ve el conflicto catalán?
Delicado, llevará mucho tiempo solucionarlo. Esta pasa por el respeto a la Constitución, a la ley y por desmontar una ficción, como dice Albert Boadella. Con más concesiones no se arregla el problema, que exige dialogar; si hay gente que se niega y solo hay que aceptar sus condiciones es muy difícil.

¿Se debe poner fin al Estado de las Autonomías?
Fue un proyecto muy bonito, pero no todas han dado el resultado esperado. Suprimir las autonomías es un proyecto muy difícil, pero sí se puede hacer lo que ha hecho la República Federal Alemana, retomar competencias de los landers. Educación y sanidad deben volver al Estado, para mejorar y ser más eficientes, no para quitar derechos. Hay algunas autonomías que han funcionado bien, pero otras han sido desleales y derrochadoras.