Todos los conciertos son especiales, porque suponen un encuentro entre arte y público, siendo ya ese planteamiento algo extraordinario. Sin embargo, el que se celebrará el próximo jueves 23 a las 20.00 horas todavía lo es más porque será un gran y emotivo reencuentro en muchos sentidos. Se trata del recital que protagonizarán la Orquestra Simfònica de les Illes Balears y la Capella Mallorquina, ambas formaciones dirigidas por José María Moreno, en el Teatre Principal de Palma.
«Será un concierto muy especial para mí y para la Capella porque significará el reencuentro con la Simfònica. Como director de orquesta, he crecido musicalmente con la Simfònica. De hecho, mis primeras experiencias como director de orquesta fueron con la Simfònica», rememora Moreno. Asimismo, también destaca que ha trabajado en proyectos «sinfónico corales» y, durante su mandato como director artístico del Principal de Palma, estuvo al frente de «multitud de óperas y zarzuelas con la Simfòncia».
En este sentido, Moreno recuerda que no llevaba la batuta de la Simfònica desde 2017 y, de la misma manera, «hacía muchos años que la Capella no colaboraba con la Simfònica». «La Capella se fundó en 1966, es decir, el año que viene cumple 60 años, y desde su nacimiento prácticamente cada año ha actuado con la Simfònica, ya que la Capella se ha convertido en uno de los coros de referencia de Mallorca. Sin embargo, ahora hacía tiempo que no ofrecían un concierto de forma conjunta», señala.
Sobre este distanciamiento, explica que «no hay un motivo concreto», si bien «desde que soy titular de la Filarmónica de Málaga (2020), he tenido muchísimos proyectos, tanto en España como en el extranjero, por lo que mi calendario se ha visto afectado, algo que supongo que ha influido». En cualquier caso, Moreno asegura que está «muy contento y emocionado» de volver al Principal, donde creció «institucionalmente». «Empecé en el coro del Principal con 16 años y, más tarde, dirigí los coros infantiles, juveniles, también ópera; he cantado como solista, con el coro... tengo una relación muy especial, de mucho cariño, con el Principal», subraya.
Todas estas circunstancias hacen que el recital del próximo jueves sea tan especial. Pero también contribuye a ello el repertorio elegido para la ocasión. El programa arrancará con El cazador furtivo, de Weber, «una de las grandes aperturas del siglo XIX» de «uno de los grandes compositores del romanticismo alemán» y que es muy frecuente entre el repertorio orquestal de todo el mundo.
A continuación, sonará el ciclo de Canciones de un caminante, de Mahler que, a pesar de no ser de las más conocidas del autor, sí que son de una «calidad extraordinaria». «Creo que no son tan habituales en los programas porque sus sinfonías son tan espectaculares que acaban eclipsando todo lo demás», razona. Se trata de obras de tintes autobiográficos inspiradas en una ruptura amorosa entre el compositor y una soprano que trabajaba con él en un teatro alemán. «Son cuatro poemas en los que habla del dolor por la pérdida de la amada algo que permite que la soprano Vanessa Goikoetxea pueda lucirse y mostrar todos sus recursos vocales, puesto que son obras muy complejas desde el punto de vista interpretativo. Abrazan sentimientos que van desde la ira, el amor o la desolación hasta la esperanza e incluso la alegría de recordar los momentos felices de su relación», aclara.
En la segunda parte, la Capella interpretará una pieza muy especial que supone «el estreno en Mallorca de la versión para orquesta y coro» de Requiem for a living, que el norteamericano Dan Forrest (Nueva York, 1978) estrenó en 2013. «Para los que nos dedicamos a la música clásica es algo inaudito, pues solemos interpretar un repertorio de uno o dos siglos atrás y en este caso tiene solo doce años», celebra.
Igualmente, Moreno remarca que, como su propio título sugiere, es una pieza muy original porque «un réquiem es una misa de muertos y, por tanto, está pensada para los que se van, pero nunca, que yo sepa, había estado frente a una pieza dedicada a los que sobreviven a los muertos». «Es una obra muy luminosa porque habla de la esperanza desde la devoción. En esta propuesta el coro tiene un enorme protagonismo. De hecho, la interpretarán 85 cantaires, una masa coral importante porque es una obra muy exigente. Es una composición que presenta un gran lirismo, serenidad y mucha reflexión interior, con momentos grandiosos. Es ese tipo de obras que te atrapan desde el mismo momento en el que las oyes».
Aparte de Goikoetxea, «una soprano que en España no es muy conocida porque hizo carrera en Alemania y que trabaja con las mejores orquestas de todo el mundo», el concierto –que se repetirá al día siguiente en el Auditori de Manacor– contará con el tenor Gerònim Seib, que forma parte del coro y cuya intervención refleja «un grito de esperanza» y también de Adrià Sánchez, «un soprano de solo nueve años, porque el propio autor indicó que tenía que tratarse de un niño, que ya ha actuado con la Capella en varias ocasiones».
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