Daniel Arsham inaugura su primera muestra individual en España.

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La primera exposición individual de Daniel Arsham en España tuvo lugar este jueves en Palma. Concretamente en la Galería Baró (Can Sanç, 13) con su muestra July 3023, una mirada a cien años vista a través de la particular obra del artista norteamericano, que cuenta con una legión de seguidores en sus redes con más de un millón y con una trayectoria que le ha llevado a algunas de las más importantes citas del arte mundial. El futuro-pasado de Mallorca, pues, se puede ver en la Baró a través de la mirada de Daniel Arsham.

Arsham, que no acudirá a la Isla para la inauguración, contesta a Ultima Hora sobre su exhibición en Mallorca y su relación con la Galería Baró, con quien cumple 10 años de colaboración: «María me ha ayudado a crecer como artista y ha llevado mi obra a lugares como Brasil y España. Nuestra relación ha sido increíble». A su vez, detalla que a pesar de que no ha estado en la Isla antes, sí se ha inspirado en sus «paisajes e historia única que da un trasfondo particularmente interesante, sobre todo para la pintura de esta muestra», la cual «está fuertemente inspirada por Mallorca, tierra que espero poder visitar este verano o en el futuro próximo».

Según el americano, July 3023 invita a los espectadores a pasar por la Baró y realizar un paseo por un futuro-pasado, ya que las piezas simulan hipotéticos objetos hallados en una excavación de dentro de 100 años en un yacimiento isleño. Por ello, la unión entre objetos pop y figuras clásicas, «son cosas que desafían al tiempo y al espacio porque se las conoce en cualquier lugar y por cualquier persona», como una escultura griega. Trasladado al presente, que no deja de ser ese hipotético futuro-pasado, «una Blackberry o un Walk-Man pueden ser algo reconocible por alguien de mi edad, pero a alguien de 20 años quizá no les diga nada porque ya son algo obsoleto».

Así es su forma de trabajar, a través de un concepto, el de erosión, que se puede apreciar en sus obras con esculturas que parecen haber estado milenios a la intemperie, siendo deterioradas por el paso del tiempo, una idea que surgió de una visita a la Isla de Pascua, donde «vimos un sitio arqueológico donde, además de excavar ruinas, también hallaban objetos de otros arqueólogos que habían estado allí hacía pocos años, y me dio la ida de que el tiempo está comprimido, y que incluso cosas de nuestro pasado más reciente pueden dejar de ser familiares», detalla.

Preguntas

En cualquier caso, explica Arsham que su trabajo no pretende ser «político, sino levantar preguntas y que el espectador se cuestione sobre las acciones y el espacio que debe ocupar en la historia». De toda esta mezcla de intenciones surge el sentimiento nostálgico que irremediablemente acompañan a las creaciones de Arsham, y que él mismo achaca al hecho de que «utilizo muchos objetos del pop, como Porsches, porque me interesan a mí, y al ser cosas fácilmente reconocibles por todos, genera esa sensación», ya que es ver algo que todos identificamos en un estado extraño como es el de haber pasado por cientos de años.