Ernest Fuster, actor de ‘Golfus de Roma’ y autor de ‘Als núvols’. | R.C.

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El mallorquín Ernest Fuster, junto a la dramaturga Silvia Navarro, son las cabezas detrás de la adaptación a versión musical de Las nubes, obra clásica de Aristófanes, que se representará el día 11 del mes de febrero en el Teatre Regina de Barcelona. Se trata de un encargo de La Trepa, compañía de teatro de más de 45 años de historia que busca una «adaptación moderna y accesible a los jóvenes», detalla Fuster.

Según el mallorquín, que acaba de terminar su papel en la gira del musical Golfus de Roma, el objetivo principal es «descontextualizar» el lenguaje y la ubicación de la obra para «acercarlo al lenguaje de calle y de los adolescentes», de manera que se puede llevar el conflicto generacional que en la misma obra original aparece y ponerlo en relación con el mundo virtual y digital en el que los jóvenes viven tan ensimismados ahora mismo. De ahí, el título de la nueva versión: Als núvols.

Debate

Fuster se encarga de la parte musical, quien añade que la intención no es «aprovechar la dicotomía de la utilización de internet o no y ponerla en duda, sino cuestionarla y ver si tiene un lado positivo también». En este sentido, Fuster detalla que «hemos trasladado las nubes, que Aristófanes las planteaba como algo relacionado con los dioses, al mundo virtual del móvil». Por ello, es obvio que es un espectáculo destinado a un público juvenil e infantil, y hay que hablarles en su mismo idioma: «Me he hartado de escuchar música actual, top hits y demás», confiesa el mallorquín.

«He intentado hacer una música que sea lo más parecido a lo que se escucha hoy en día». Por ello, destaca que «nunca me hubiera imaginado que pondría un poco de reguetón, trap y rap en una obra», confiesa entre risas. Aun así, Fuster se muestra sorprendido por la variedad musical actual. «Me ha costado mucho dar con una esencia de lo que se oye hoy en día porque es muy amplio», detalla. También hace hincapié en que el conflicto generacional se refleja, de manera obvia, en la música y en lo diferente que es lo escuchado por padres e hijos. Del modo en que Aristófanes hablaba, aunque en otros términos, de esas tensiones en la Grecia de Sócrates hace 2.500 años y cómo lo que los padres creían que era mejor para sus hijos no solía coincidir con lo que estos deseaban.

Por otro lado, Fuster también avanza que la idea es que tras representar la obra en el Regina, «ver qué recorrido tiene y hacer alguna gira», pero es algo que todavía no se han planteado en serio y simplemente esperarán a ver cómo funciona en esta primera tanda de representaciones.