Las partes implicadas han posado antes de firmar el convenio. | Consell de Mallorca

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La vicepresidenta del Consell de Mallorca y consellera de Cultura, Patrimonio y Política Lingüística, Bel Busquets; y el presidente de la Asociación Amigos del Museo Marítimo de Mallorca, Manuel Gómez, han firmado este miércoles un convenio de cesión de la colección de la asociación, que pasará a formar parte de la exposición permanente del Museo. La firma del convenio ha tenido lugar en el taller de maestros de azuela del Consell de Mallorca, ubicado en la nave de Son Bonet (Palma). Al acto también han asistido la vicepresidenta y consellera de Sostenibilidad y Medio Ambiente, Aurora Ribot; el director del Museo Marítimo de Mallorca, Albert Forés; y el director insular de Medio Ambiente, Josep Manchado.

Busquets ha explicado que el convenio afecta a una colección valorada en 280.000 euros que incluye 20 embarcaciones tradicionales de varias tipologías, cuatro motores, tres pares de puertas de pesca del buey y un chigre de varadero. Según han añadido, está previsto que las piezas sean restauradas por los maestros de azuela del Consell gracias a un convenio firmado en septiembre de 2021 entre el Museo Marítimo y el Departamento de Sostenibilidad y Medio Ambiente. Dentro de una semana comenzarán las tareas de restauración de la primera embarcación, bautizada como 'Agustina' y que data de los años veinte del siglo pasado, según ha indicado Busquets, que ha añadido que una vez rehabilitadas, las barcas se incorporarán a las diferentes salas del Centro Cultural Ses Voltes de Palma y al Museo del Mar del Puerto de Sóller.

El presidente de la Asociación Amigos del Museo Marítimo de Mallorca, Manuel Gómez, ha agradecido el trabajo desarrollado por el Museo Marítimo y el Departamento de Cultura, «que permitirá recuperar estas barcas, hasta ahora almacenadas en las cuevas del castillo de Bellver». Gómez ha confesado sentirse «ilusionado» porque con estas actuaciones las generaciones futuras podrán conocer y apreciar la construcción artesanal de una obra de arte como es una barca, ya sea un laúd o un bote. Ribot, ha señalado que para la institución insular es «todo un orgullo» poder contribuir a la restauración y mantenimiento de estas embarcaciones y potenciar «la maravillosa tarea de los maestros de azuela». «Nuestro objetivo seguirá siendo poner en práctica las técnicas y los conocimientos de este oficio ancestral trabajando de la mano del Museo Marítimo para que algún día, estas reliquias del mar con tanta historia detrás, se puedan exponer y que toda la ciudadanía las pueda conocer», ha concluido.