El artista mexicano Enrique Fuentes posa en la Nuru Gallery entre algunas de sus piezas.  | T. Ayuga

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El arte urbano, el pop, la transgresión y la reivindicación. Este es el cóctel de la exposición del artista mexicano Enrique Fuentes, afincado en Austria, que presentó en la Nit de l’Art este proyecto de la galería Arts Moments (Viena) junto a la Nuru Gallery de Palma, donde se exhibe.

El pintor mexicano se fue de su país con 17 años para estudiar Bellas Artes en la capital del arte europea: París. Allí aprendió durante catorce años de los mejores artistas y de los mejores profesionales del mundo artístico. Ha recorrido distintos lugares como Tokio, Berlín o Viena para empaparse de distintas culturas.

Analizando la situación actual, afirma que «hoy en día, hay muchas cosas que se definen como arte y eso hace daño a nuestra cultura y a nuestra historia». «La gente sale a la calle, grafitea cualquier cosa y se define como arte pop y eso no es así». Por ello, asegura que «lo que se llama arte pop hoy en día no se acerca a lo que ha sido históricamente».

Callejero

Para este proyecto, Fuentes desvela que «cogí los afiches de Berlín y me los llevé al estudio para trabajar sobre ellos. En estas piezas está la cultura de cada lugar. Quiero demostrar que en el fondo de estos afiches si que hay arte callejero y para eso los llevé al estudio para hablar de un arte con más profundidad».

Su trabajo se expuso durante la Nit de l’Art y confiesa que «ha sido muy gratificante poder estar en este evento tan especial con mi exposición». Como lado negativo, el pintor destaca que «vinieron varios estudiantes mallorquines y me dijeron que no habían podido estudiar aquí porque no existía la carrera. Me enteré que ahora se iba a introducir el curso pero van tarde».

Por eso, critica la situación de hoy en día, «ahora parece que para ser artista no hay que estudiar. La Historia del Arte se tiene que conocer y transmitir a las nuevas generaciones», agrega.

Y es que Enrique Fuentes da valor a las nuevos estudiantes y los define como «unos valientes al estudiar Bellas Artes». Y para poner solución a esto, resalta que «hay que apoyar a la gente que está dejando todo para dedicarse al arte. Puede parecer que no, pero la vida del artista es muy sacrificada».