El director de orquesta Bernat Quetglas, en Palma. | T. Ayuga

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Después del éxito cosechado el año pasado con el Festival Bethoven –en el que la media de asistencia y participación fue del 92 %–, el director de orquesta Bernat Quetglas y el pianista Magí Garcías repiten la misma fórmula y esta vez dedican el programa a Mozart, otro de los grandes compositores de la historia. Así, el Festival Mozart tendrá lugar del 3 al 25 de septiembre en el Claustre de Sant Domingo dePollença.El próximo 2 de agosto pondrán en marcha la página web www.mozartmallorca2021.com.

Con el Festival Mozart conmemoran el 230 aniversario de la muerte del autor y siguen con el modelo propuesto: «Coger un gran compositor y abordar los principales géneros de su obra», en palabras de Quetglas. De esta manera, habrá un concierto dedicado al sinfonismo, cuarteto de cuerda, piano y ópera.

En este sentido, hay dos importantes novedades. En primer lugar, el recital para piano contará con dos pianos de cola encima del escenario. «Es algo inaudito en un pueblo, pero es que en Pollença cuentan con varios pianos de cola de gran calidad. Es un privilegio», asegura. El propio Garcías y Andreu Riera serán los protagonistas de esta cita tan especial.

Por otra parte, otro elemento destacado es la representación de la ópera Don Giovanni en un formato «semiescenificado». El reputado tenor menorquín Simón Orfila será el protagonista de esta función, en la que también figurarán Pablo López, José Manuel Sánchez, Irene Mas, Marta Bauzà e Imma Hidalgo.

Social

Además de música, y como ya hicieron con el Festival Beethoven, el impacto social también tendrá un papel significativo. Gracias a la colaboración del filántropo alemán Herbert Plum así como del Consell de Mallorca, entre otras entidades, en el programa participarán diferentes escuelas de Son Gotleu, dentro del proyecto Sons de barri.

«Creemos que la música puede ser un buen catalizador, una vía de escape para niños y niñas que viven en una situación de vulnerabilidad», afirma Quetglas. Para intentar llegar a nuevos públicos, «no familiarizados con la música», llevarán a cabo una performance en el mercado de Pollença que también grabarán en vídeo como «reclamo turístico» para esta localidad. Asimismo, tienen previsto realizar una serie de jornadas profesionales en las que participen programadores.

En cuanto a Mozart, Quetglas asegura que lo que le hace más atractivo es «la conexión con todos los públicos». «Fue un genio desde pequeño, lo que hace que su música tenga un punto de inocencia. Eso no quita que su obra sea profunda y compleja, incluso encriptada, con mensajes ocultos, algo que le viene por su vínculo con la masonería. Así lo podemos ver en la caracterización de algunos de sus personajes, como Leporello, una figura llena de humor pero que, a su vez, es un siervo que está cansado de servir. En todo caso, tanto niños como adultos, público especializado o no, todos disfrutan con él».