Daria Molteni en Palma. | Jaume Morey

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Daria Molteni lo tuvo claro desde el principio: su pasión es el arte. Comenzó su trayectoria tocando en un piano bar en Cuba, donde descubrió el poder de contar cuentos. Al cabo de los años, y tras pasar por el Conservatori de Palma, nació su amor hacia la composición de bandas sonoras, impulsándola a formarse a nivel profesional en el sector cinematográfico. Obtuvo la diplomatura en guion en la Escuela de Cine de Milán y la titularidad de dirección en la Escola Superior de Cinema i Audiovisuals de Catalunya (ESCAC). Ahora, vuelve a lo que considera su hogar presentando su última creación, Ovella, de la mano del Atlàntida Mallorca Film Festival 2021.

Y es que, a pesar de ser mujer, Molteni ha encontrado su lugar en un mundo, el audiovisual, que es «claramente de hombres», aunque admite que «muchas figuras como Carla Simón o Belén Funes ya habían comenzado el camino», aunque todavía queda mucho por recorrer. «Recuerdo el discurso de Eva Llorach en los Goya de 2019 en el que pidió que todas las mujeres que estuvieran nominadas a optar un premio se pusieran en pie y se pudo apreciar la diferencia».

Igualdad

Asimismo, Molteni reconoce el gran papel de varias asociaciones feministas como CIMA Mujeres o Directed by Woman, que «han dado voz a las mujeres que trabajan en este mundo». Sin embargo, lo tiene claro: «Ahora nos toca seguir caminando, pero un sendero que está empezando a allanarse».

Ovella no es su primer trabajo. Tras acabar sus estudios en la ESCAC transformó su proyecto final de grado en un cortometraje, Todas mis avispas, que ya ha rodado por varios festivales. Su nuevo proyecto, Ovella, codirigido con Júlia Marcos Lázaro, Marc Puig Biel y Sergi Rubio González, cuenta la historia de un hombre que es una oveja, o una oveja que es un hombre. Con la cinta, quieren trasladar al público un proceso de búsqueda de identidad que «gira en torno a ese cuento kafkiano de un hipotético mundo en el que el ser humano es dirigido únicamente por sus instintos animales y puede ser feliz». La cineasta reconoce que el proceso de creación del personaje ha sido difícil. «Cogimos a un gran actor como es Nao Albert y le enseñamos a ser una oveja», dice entre risas.

Ovella se estrenará el 30 de julio, a las 18.00 horas, en el CineCiutat, un lugar que traslada a Molteni a sus orígenes en el mundo del cine. «Mis primeras películas, mis primeros amores, esos momentos de amante del cine con la sala vacía aprendiendo de otros directores a amar este oficio, todo lo he vivido allí». Además, Molteni vuelve para quedarse y reconectar con sus raíces con una idea clara: «Quiero poder compartir la mirada que tengo de la Isla con el resto». Y es que, aparte de «esa Mallorca naturalista que puede ver cualquiera, hay otras facetas que solo sabemos apreciar los que somos de aquí y me gustaría explorarlo en una película».