El artista Quim Bou detalla que la labor de documentación implica meses de trabajo corregido por los propios expertos que asesoran la colección.

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Vicente García, junto a la editorial Dolmen, se lanzó hace ya varios años a una piscina profunda pero prometedora: narrar la toda historia de las Islas en Balears. Abans i ara. Proyecto ambicioso que ha visto superado su objetivo inicial con creces. Se puede decir que es un fenómeno que escapó al control editorial de la mejor manera. Ante esto, en Dolmen tenían dos opciones. Por un lado, tratar de medir las piscinas a las que saltar antes de dejarse caer; por otro, subir al trampolín más alto y hacer el salto mortal más complicado todavía. El resultado fue Historia de la humanitat en vinyetes.

La historia de Baleares, si bien rica, no deja de ser un grano de arena en la gran duna que es la historia de todos. De sintetizar esa enormidad son responsables los mismos héroes sin capa que hay tras el Balears abans i ara. Ellos son el ilustrador Quim Bou, que pone la nota artística al trabajo coordinado por el catedrático Antoni Marimon y diferentes expertos de la UIB en cada época que centre la atención de los doce volúmenes que formarán la colección.

Portada del primer volumen.

Prehistoria

El primero, como no podía ser de otra manera, es la prehistoria, que cuenta con el asesoramiento de Bartomeu Salvà Simonet, Antònia Llinàs, Francisca Torres y Josep Merino, y la dirección de Dati Ruiz.

El resultado es un volumen didáctico que no solo cuenta con las vistosas ilustraciones de Bou, sino también con apartados explicativos así como una cronología histórica. El propio Bou describe el trabajo como «un proyecto muy completo».

El ilustrador catalán, de hecho, detalla que «hay meses de documentación» y que Miramon «sugiere temas y corrige». A raíz de ellos, él trata de «sacar un argumento de ficción» que junte todo, el apartado narrativo con el didáctico.

Lo didáctico del proyecto, de hecho, no solo se dirige a los futuros lectores, sino que el propio Bou confiesa que «disfruto mucho porque es divertido hacerlo y además aprendo muchísimo».

Tras la prehistoria ya están centrados en épocas como Roma o Egipto, las cuales «estoy disfrutando mucho» y ve el potencial que tiene más allá de su evidente faceta educativa, la cual no obvia deseando que en los colegios se usen los volúmenes, pero yendo más allá y apuntando que «es un regalo perfecto que queda muy bien en cualquier estantería». Pensando, quizá, en la cercana Navidad.

Por último, Bou comenta con humor, que el Balears abans i ara iban a ser «menos números y luego fue subiendo», algo que comparado con la empresa que ahora afrontan al querer resumir toda la historia de la humanidad parece imposible evitar superar los 12 volúmenes que tienen en mente: «Podríamos hacer 200 y te dejarías cosas, pero hay que ser realistas».

En cualquier caso, las librerías ya cuentan con un nuevo esbozo de nuestra historia, uno que enseña, divierte y deleita al mismo tiempo, basado en un asesoramiento académico y en trazos maestros de un experto como Quim Bou. Si uno suma todo esto casi desea que al final, efectivamente, 12 volúmenes no sean suficientes y lleguen más.