El fotógrafo Pep Bonet, en Palma. | Carles Domènec

En la feria Photo London Digital, con 109 galerías procedentes de 21 países, Pep Bonet (Colònia Sant Jordi, 1974) participó el pasado miércoles en una videoconferencia junto al holandés Kadir van Lohuizen y la rusa Olga Kravets. Los tres fotógrafos pertenecen a la agencia Noor Images y están especializados en proyectos documentales a largo plazo.
Entre los trabajos recordados por Bonet, figuraron los reportajes documentales que realizó en Sierra Leone desde el año 2002, que le sirvieron para situarse en la primera línea de la fotografía internacional. Habló de Faith in Chaos y de las instantáneas a un equipo de fútbol con jugadores con amputaciones.

Al repasar la serie Kissy Mental Home, realizada en un hospital psiquiátrico de la ciudad de Freetown, Bonet se refirió a «la impresión y la inquietud que me causó comprobar las consecuencias psicológicas la guerra, te afecta ser testigo de algunas situaciones, aunque he tenido la suerte de no tener problemas graves en ese sentido y he podido aceptar las realidades que he vivido». De su trabajo en Sierra Leone, confirmó que «el proyecto no está completamente terminado». De los ámbitos que escoge, el tres veces ganador de un premio World Press Photo, la última en 2013, en la categoría Multimedia con Into the Shadows, apuntó que «si escoges temas que te conmueven, entonces sabes que estás en el buen camino, los proyectos que más me gustan son esos que salen del corazón, algunas veces son proyectos imposibles que acaban haciéndose realidad».

‘National Geographic’

En julio, Bonet publicó en National Geographic algunas imágenes de su último ensayo fotográfico. En el artículo, que se ilustraba con imágenes sensibles a la luz ultravioleta, el fotógrafo se interrogaba sobre la posibilidad de cambiar el modelo de turismo de masas en Mallorca. El autor pretende cartografiar la Isla con la misma técnica.