Los compositores Bernat Quetglas y Magí Garcías, artífices de este proyecto, posando para este reportaje. | Jaume Morey

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Beethoven es, junto a Mozart y Bach, uno de los pilares fundamentales de la música, no solamente por lo que han producido, sino por cómo han marcado el futuro de la música. Pero la figura de Beethoven va más allá y también ha marcado un antes y un después en lo que la música podía representar a nivel social. Era un gran defensor de los ideales de la Revolución francesa y la Ilustración y un político metido en la música o un músico metido en política», señala el director y compositor Bernat Quetglas que, junto a al pianista y también compositor Magí Garcías, han creado el Festival Beethoven 2020, que celebra los 250 años del nacimiento del compositor.

«Lo que consideramos un compositor hoy en día es porque existió Beethoven. Antes de él, un compositor no era un genio, un creador o un filósofo; sino un artesano. Fue él que transforma la música en un vehículo para transmitir ideas, en el que el público participa activamente de lo que significa la música», apunta Garcías.

El proyecto se nutrirá de cinco conciertos, que tendrán lugar en el auditorio del Conservatori Superior y a cargo de la Orquestra de Cambra de Mallorca, formación que Quetglas fundó y dirige. Estos recitales «pretenden acercarse a los géneros más importantes: sinfónicos, de solista con orquesta, cámara, cuerda y sonatas para piano». Este «tour de force» arrancará en el último trimestre de este 2020 y culminará en diciembre, en torno a la fecha de nacimiento de Beethoven (día 16). En estas sesiones participarán músicos como el pianista Andreu Riera –que también ha jugado un papel importante en este proyecto–, el violinista José Manuel Álvarez Losada y la violonchelista Zuzanna Sosnowska.

«De la misma manera que Beethoven era una figura poliédrica que trascendió la música, queremos que el festival sea muy completo y vaya más allá del apartado musical. Por ello, tendremos dos vías diferentes, una socioeducativa y otra de compromiso hacia el medioambiente, pues para Beethoven la naturaleza era un espacio de creación y refugio», apunta Quetglas.

Así, el Festival contemplará una actividad de sensibilización contra el cambio climático y de protección del medio ambiente donde juntarán la Sinfonía pastoral con la recogida de residuos en la Platja de Palma. La actividad se grabará en vídeo y se proyectará en los conciertos. En cuanto a la faceta pedagógica, Quetglas y Garcías se proponen acercar la obra de Beethoven a escuelas con colectivos en riesgo de exclusión social y que «probablemente nunca han entrado en contacto con este tipo de música».

Por otra parte, el Festival Beethoven 2020 incluirá una jornada profesional, con conferencias y mesas redondas con temáticas como el papel de la mujer en el mundo de la música clásica o la evolución de este tipo de música en Balears en los últimos 30 años.

Beethoven y su año, una celebración internacional

Tal y como advierten Quetglas y Garcías, «el aniversario de Beethoven es ya en potencia un evento de relevancia mundial: las instituciones más importantes del mundo ya programan en su calendario en relación a la efeméride».

De esta manera, el festival conecta con otros proyectos internacionales, como el Beethoven Pastoral Project, que nace de la colaboración de la Beethoven Jubiläums GmbH y de las Naciones Unidas.