Miquel Barceló, durante la presentación de la edición que ha hecho para Galaxia Gutenberg de 'Fausto'. | FERNANDO ALVARADO

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El artista Miquel Barceló ilustra el 'Fausto' de Goethe en una edición lanzada por Galaxia Gutenberg, que estará dividida en dos partes y en la que el autor reconoce si vigencia porque «dice cosas que atañen directamente» a la sociedad de hoy.

«Todos tenemos un Mefistófeles dentro», ha explicado el pintor mallorquín durante una rueda de prensa, en alusión al personaje diabólico que atormenta al doctor Fausto en el clásico de Goethe. Para Barceló, 'Fausto' es «una reflexión sobre el poder, el deseo y el mal de la vida, todo lo que inquieta al ser humano». «Y por eso lo leemos hoy y se llama clásico: es una obra fascinante», ha reiterado.

El propio artista reconoce que durante este trabajo --que le ha llevado varios años-- se ha planteado la «identificación» con el protagonista de la obra. «Entiendo muy bien a Fausto: cuántas veces está uno en el taller horas y horas cuando sabe que la calle está llena de cosas que desea», ha aseverado.

Esta primera parte se corresponde con la primera parte que se publicó con Goethe en vida, en el año 1808, cuando el autor alemán tenía 57 años. Las previsiones de la editorial es que la segunda parte --obra póstuma publicada 26 años después de la original-- salga «por estas mismas fechas» en el año 2019 --Barceló ya tiene preparadas varias ilustraciones--.

El pintor ha reconocido que su método de trabajo en esta ocasión «tiene mucho de azar», sin querer ceñirse «literalmente» al texto literal de Goethe, aunque «todo está» en el libro.

Un grupo de ciegos dando palos al aire «tanteando la oscuridad», un planeta lleno de moscas «que refleja putrefacción» o una mujer pariendo en un juego de imágenes que recuerdan al diablo son algunas de las ilustraciones que se alternan con la letra impresa.
En el año 2017 Barceló envió las primeras ilustraciones a su editor, Joan Tarrida, durante un viaje en el norte de la India. «A diferencia de 'La Divina Comedia' --también ilustrada por el pintor--, que tenía un aire africano, en este se nota la influencia de figuras hinduistas: dioses con muchos brazos, piernas u ojos o figuras de guerreros tibetanos», ha apuntado.

Barceló presenta edición de

Pese a reconocer que es «pintor y no ilustrador», el autor ha reconocido su pasión por ilustrar libros. «Hacer libros me parece siempre lo más urgente entre manos. Exposiciones ya he hecho muchas, tal vez demasiadas, pero con los libros tengo la sensación de que nunca es lo suficiente», ha explicado.

De hecho, ha adelantado que siempre hay libros a los que lleva «años dando vueltas» para ilustrar. «La Biblia sería un buen tema, el Popol Vuh, El libro tibetano de los muertos...incluso la 'Crónica de Indias' de Bartolomé de las Casas, que es un poco western y, como los toros, un poco tabú», ha comentado con humor.

Cuando Barceló tenía 27 años y logró montar una de sus primeras exposiciones importantes, de las primeras cosas que hizo fue comprar una litografía con Margarita y Mefistófeles. «Y todavía la tengo, quizás estaba predestinado a hacer algo como lo que he hecho con 'Fausto'», ha contado.

Sobre su futuro, ha reconocido «no tener ni idea» de lo próximo que hará, aunque siempre defendiendo salir de la rutina. «Cuando voy al taller casi nunca sé lo que voy a hacer y eso me gusta: si no fuera así, no iría. Es verdad que mis técnicas se han ido ampliando poco a poco y hago cuadros cada día, pero es que no sé qué voy a hacer», ha indicado.

Preguntado sobre su opinión respecto al arte actual y, en concreto, la última acción de Banksy destruyendo su propia obra en una subasta, Barceló ha sido escueto. «No es nada nuevo ni relevante, ya han pasado cosas así. La 'Mierda de artista' de Mazini, por ejemplo, tiene muchos años», ha concluido.