El ensayo general con público de este viernes fue la primera prueba para el ‘Nabucco’ del Principal, con dirección artística de Óliver Díaz y escenografía de Emilio Sagi. | Pere Bota

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El 30 aniversario de la Temporada de Ópera del Teatre Principal de Palma llega a su fin con la representación de Nabucco, primer éxito del compositor Giuseppe Verdi. Con Óliver Díaz en la dirección musical y Emilio Sagi en la dirección escénica, aunque en las representaciones de Palma ha sido sustituido por Pablo López por motivos de agenda, Nabucco llega con la intención de ser «un homenaje al coro, el verdadero protagonista». La obra, una coproducción con la Ópera de Oviedo, el Theater St. Gallen, el Baluarte de Pamplona y el Teatro Jovellanos de Gijón se estrenará este domingo, a las 18.00, y podrá verse también los días 22, 24 y 26.

«Después de que su mujer y sus hijos fallecieran, Verdi prometió no escribir ni una sola nota más. El libreto de Nabucco llegó a sus manos por casualidad y no pudo resistirse. Una vez estrenada, el resultado superó sus pretensiones más optimistas, puesto que la obra empatizó con el pueblo italiano», explica Díaz, director musical. «En esta ocasión contamos con un elenco repleto de primeras espadas», añade. Entre ellas está Maribel Ortega, soprano encargada de representar a Abigail, uno de los personajes más complejos de la obra. «Hay que estudiarlo muy bien y llevarlo con pies de plomo. Me he apoyado mucho en la psicología del personaje para que no parezca que solo estoy dando notas», apunta la cantante.

En cuanto a la puesta en escena, Pablo López ha seguido a pies juntillas todo lo establecido por Emilio Sagi, una escenografía «de gran magnitud, que consigue empequeñecer al hombre. Es una representación del pueblo sometido». «No me he querido meter en la piel de Sagi en ningún momento. Es toda una autoridad con un ojo crítico muy certero», asegura López.