Esperança Camps, Antònia Vicens, Sebastià Portell y Maria Muntaner, este miércoles, durante la presentación. | T. Ayuga

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Cuando el escritor Sebastià Portell y la editora Maria Muntaner propusieron hace unos meses a Antònia Vicens, «la gran dama de las letras catalanas», publicar un libro sobre su «trayectoria vital y literaria», la autora pensó que «a nadie le iba a interesar mi vida». Este miércoles, en la presentación de la biografía Antònia Vicens. Massa deutes amb les flors (Lleonard Muntaner), que escribe Portell, quedó claro que la artífice de títulos como Lovely o Fred als ulls estaba muy equivocada.

La cita, que tuvo como escenario el Arixu del Regne de Mallorca, se convirtió, para sorpresa de Vicens, en un sentido y multitudinario homenaje que contó con recitales y un concierto de múscia barroca, con dos solistas de la Orquestra Simfònica de Balears, Smerald Spahiu y Emmanuele Bleuse.

«Sonará a tópico, pero es uno muy sincero: gracias, solo puedo dar las gracias», expresó entusiasmado Sebastià Portell, quien rememoró «el pasado verano», unos meses en los se gestó un libro que relata la vida y desgrana la obra de «una autora cuya manera de hacer literatura ha sido un referente» y recordó cómo, durante su carrera, «ha tenido que hacer frente a muchas censuras, la franquista, la editorial e incluso de la prensa, pero ella siempre ha hecho su camino». Por su parte, Vicens, entre emocionada y sorprendida, agradeció, con pocas palabras, «todo esto que habéis montado».