La cantaora Estrella Morente estará en el Festival de Pollença. | Joan Torres

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Los festivales de clásica estivales han logrado en Mallorca vencer la batalla a la crisis, en algunos casos asumiendo algunas bajas o con consecuencias en programas más reducidos o con artistas de caché más reducido. Después de unos años de cierta inestabilidad económica, el patrocinio y las colaboraciones público-privadas son hoy el sostén fundamental de los principales eventos de la Isla.

Estas colaboraciones son muy importantes porque «el problema fundamental con el que nos encontramos es que no existe una ley de mecenazgo que anime a las compañías privadas a dar algo más. No tienen incentivos, así que lo que dan lo hacen de muy buena fe. Si los hubiera la cultura en este país se financiaría casi de forma privada como ocurre en Estados Unidos, por ejemplo», explica Alfredo Oyagüez, director artístico del Festival de Deià.

De la misma opinión es el director del Festival de Santanyí, Miquel Estelrich, quien cree que el futuro pasa por que «la empresa privada acabe asumiendo el 100% de la financiación. Es importante cambiar el rumbo hacia esa tendencia porque, además, en Mallorca sí se puede».

En el programa del Festival Bellver, la colaboración privada es fundamental. Gracias a ella, el evento podrá contar con estrellas de primera línea como las hermanas Labeque, pianistas, o el tenor Juan Diego Flórez. También el Festival de Pollença se nutre de la colaboración público-privada. De una forma u otra, la clásica volverá a subir al escenario este verano.