«Balance positivo». Con este buen sabor de boca, el Gremi de Llibreters de Mallorca clausuró este domingo la 26 edición de la Setmana del Llibre en Català, una cita que a lo largo de ocho días ha logrado una «gran afluencia de público» en la sede de este encuentro con los libros en catalán, la Capella de la Misericòrdia.

En contrapunto, las ventas han caído «un poco», remarcó el domingo pasado Miquel Ferrer, de la librería Agapea y portavoz de los libreros. ¿El título más vendido? La última aventura literaria de Guillem Frontera, Sicília sense morts.

La música fue la protagonista de la última jornada de la Setmana, que acogió también un cuentacuentos y un honenaje a Blai Bonet. Un concierto del grupo Cap de Turc puso el broche a este evento, dedicado esta vez a Ramon Llull y la palabra, en el que se programaron una treintena de actividades, entre ellas citas para toda la familia, presentaciones y firmas de libros, mesas redondas, tertulias, entre otras.