La soprano, en un momento de su concierto, ayer, en la Torre de Canyamel. | Jaume Morey

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El concierto ofrecido anoche por la soprano Ainhoa Arteta en la Torre de Canyamel, en Capdepera, contó con la presencia de la reina Sofía, que acudió junto a su hermana Irene de Grecia, como invitada de honor al recital, cuyos beneficios se destinarán a Projecte Home y Mater Misericordiae.

Una noche despejada, en el ambiente natural que envuelve el recinto de la Torre de Canyamel, hizo del concierto todo un espectáculo. La soprano, acompañada al piano por Rubén Fernández, deslumbró con su voz a los más de 600 asistentes, quienes agotaron las entradas pocos días antes de esta velada.

Arteta interpretó, tal y como había prometido, un concierto dividido en dos partes. En primer lugar, un recital de música dedicado a las composiciones hispanoamericanas. Mientras, en la segunda parte, se centró en los compositores españoles del siglo XX.

Una velada en la que se pudieron reconocer muchos de los ritmos y melodías puramente españoles, que hicieron al público identificarse con los acordes líricos de la soprano. Más destacable aún es el objetivo del recital, ya que la recaudación de las entradas estará destinada a fines benéficos para las citadas entidades.

Projecte Home destinará su parte recaudada al programa Projecte Jove, mientras que Mater Misericordiae mejorará sus instalaciones y servicios.