Organizadores, comisarios y artistas de la exposición 'Tabula Rasa', ayer en el Museu Es Baluard.

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Apuntaba el filósofo Ortega y Gasset que toda generación se encuentra comprometida entre la herencia que aprende de la anterior generación y la necesidad de crear unas normas propias, una nueva visión del mundo. Esta reflexión se podría extrapolar a la razón de ser de la exposición Tabula Rasa o la (im)possibilitat de construir una generació , en la que 21 artistas emergentes de Balears, nacidos en los 80, exploran su «identidad» y establecen un diálogo entre sus creaciones para comprobar si es posible conformar una generación. Se inaugura hoy, a las 20.00, en Es Baluard.

«Huir del peso de la tradición, de la historia del arte y sus referentes para construir su propia condición como artista partiendo desde cero». Bajo esta premisa se gestó esta muestra, según sus comisarios, Fernando Gómez de la Cuesta y Pau Waelder, hace ahora dos años; de ahí tabula rasa, el deseo de comenzar de nuevo. Hasta 35 técnicas (como la pintura, escultura, dibujo, vídeo, instalación o performance ), integran esta exposición, donde «la tecnología tiene un gran peso», en detrimento de disciplinas más clásicas «como la pintura», aunque «en realidad, todo es construir una imagen, como una pintura, pero desde otros métodos», subrayó Gómez de la Cuesta. Su condición insular, su edad y la diversidad de corrientes artísticas «los diferencia a todos, pero también los une», remarcó Waelder.

Tabula Rasa o la (im)possibilitat de construir una generació destaca, además de por «proyectar a nuestros artistas a nivel internacional», por su carácter itinerante. El Institut d'Estudis Baleàrics (IEB) ha puesto toda la carne en el asador en esta muestra, «la más importante de nuestra trayectoria», indicó su director, Antoni Vera, quien anunció que la exposición viajará en octubre de este año a Helsinki (Finlandia), donde se exhibirá en la MUU Kaapeli, y ya para 2015 las obras se trasladarán hasta Holanda, a Hilvaria Studios, en Tilburg.


Cuentas

La exposición cuenta con 38.000 euros de presupuesto, a cargo del IEB, excepto 5.000 euros que aporta el Institut Balear de la Joventut del Govern. De ahí saldrán los honorarios de cada artista por la producción, que será de 250 euros por cabeza.