El escritor Antonio Muñoz Molina. | Sergio Barrenechea - EFE - EFE

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El escritor español Antonio Muñoz Molina ha sido galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de las Letras 2013, según hizo público este miércoles en Oviedo el Jurado encargado de su concesión. «La literatura ha dado sentido a mi vida», así se ha expresado el escritor tras conocer el fallo del Jurado.

Muñoz Molina es el primer escritor en lengua castellana que gana este galardón desde que en 2000 lo hiciera el mexicano Agusto Monterroso, se ha impuesto a otras candidaturas, como la de Luis Goytisolo, Francisco Brindes o Antonio Carvajal.

Nacido en Ubeda (Jaén) en 1956, Antonio Muñoz Molina empezó a estudiar Periodismo en Madrid y se trasladó después a Granada, en cuya Universidad se licenció en Historia del Arte. Allí trabajó como funcionario, mientras colaboraba como columnista en el ya desaparecido Diario de Granada. A lo largo de los años ha seguido colaborando como articulista en la prensa.

Intelectual comprometido y observador escrupuloso de la realidad, Muñoz Molina concibe la escritura como un atesoramiento personal de experiencias compartidas, como «una persecución del fugitivo momento en que el recuerdo se trueca en deslumbradora certeza estética». Periodismo y literatura se funden en su obra, de estilo sobrio, refinado y depurado, sin artificios innecesarios y cierto tono melancólico.

Primera novela, en 1986

En 1984 publicó su primer libro, 'El Robinson urbano', una recopilación de los artículos aparecidos en el Diario de Granada. En su primera novela, 'Beatus ille', publicada en 1986, aparece ya la ciudad imaginaria de Mágina, trasunto de Ubeda, que utilizará en obras posteriores.

Para Muñoz Molina «el escritor continúa el oficio inmemorial de los narradores de cuentos, que daban forma mediante relatos orales a la experiencia compartida del mundo. Contar y escuchar historias no es un capricho, ni una sofisticación intelectual: es un rasgo universal de la condición humana, que está en todas las sociedades y arranca en la primera edad de la vida».

El escritor ha recibido «con naturalidad», «agradecido y contento» la concesión del Premio pero ha aclarado que «hay bastantes escritores que se merecen este galardón» y a los que se les podría haber dado legítimamente.

Durante una comparecencia en Casa de América tras haberse dado a conocer el fallo, el jienense ha remarcado que los premios no definen la carrera de un escritor y ha añadido que «solo se puede escribir de verdad en un estado de absoluta libertad interior», sin pensar en los posibles premios que a uno le puedan dar.

Muñoz Molina ha querido «rebajar su propia relevancia» y ha remarcado que «ha tenido mucha suerte» por la época que le ha tocado vivir, siendo su generación la primera en escribir en democracia, encontrándose con un público que quería leer sus libros.

A favor del e-book, en contra de los monopolios

El autor ha manifestado que se necesita de la ficción más que nunca, pues es un acto de «resistencia enconada y furiosa» porque es negarse a aceptar que la realidad es como dicen que es los que mandan.

El autor no está en contra del eBook, «sino a favor de todas las formas de la difusión de la literatura», y ha explicado que «la literatura siempre se ha difundido por los medios más avanzados en cada momento». «Una de las cosas más ridículas son las profecías apocalípticas», ha apostillado.

Otra cosa es el «monopolio tiránico» de las «poderorísimas multinacionales» que comercializan el eBook, ha apuntado, que no quieren que «prevalezca un territorio editorial rico y plural». «Quieren un monocultivo y ser ellos los dueños».

El escritor ha señalado que le gustaría disfrutar este galardón «como una celebración de la literatura», un oficio, ha dicho, que ha dado «sentido» a su vida y que le vincula con «miles de lectores» a los que no conoce, pero con los que mantiene un «diálogo íntimo y civilizado».

«Espero no decepcionar a los que tanta confianza han depositado en mí y seguiré trabajando con vocación y esfuerzo. Muchas gracias», ha concluido.

«Un gran intelectual» que combina novela y ensayo

Los miembros del jurado han destacado su capacidad «poliédrica» y su intelecto para cultivar múltiples disciplinas, como la novela histórica o el ensayo artístico, además de «por la hondura y la brillantez con que ha narrado fragmentos relevantes de la historia de su país, episodios cruciales del mundo contemporáneo y aspectos significativos de su experiencia personal».

Así lo ha expresado el presidente del jurado y de la Real Academia Española, José Manuel Blecua Perdices quien, en declaraciones a los medios tras la lectura del acta, lo ha definido como «un gran escritor de valor poliédrico en sus intereses, capaz de abarcar desde la creación literaria, hasta los problemas de la historia del arte y del mundo contemporáneo».

En un sentido parecido se ha expresado el periodista Juan Cruz, que ha señalado la «capacidad intelectual de Muñoz Molina para combinar todas las formas del arte en su estilo: música, arte o literatura». Lo ha definido como «un hombre comprometido con su tiempo y un intelectual de altísima exigencia, con un estilo narrativo de los más ricos y permeados por la cultura literaria que hay en nuestra lengua», ha añadido.

Al escritor asturiano Xuan Bello le ha gustado «el hecho de premiar a un autor joven, con una obra en marcha», y lo ha visto como «un impulso a su carrera», pero también como una forma de «situar la cultura hispánica en el centro de la modernidad».

Por su parte, el periodista Luis María Ansón ha reconocido que en las deliberaciones han tenido un problema: había tres académicos entre en el jurado (Blecua, el propio Ansón y Carmen Riera), y otros tres entre los candidatos (Luis Goytisolo, Francisco Brines y el propio Muñoz Molina). «Pero ha llegado solo a la final Muñoz Molina y por tanto ha sido muy fácil», ha añadido.

Por su parte, el escritor Fernando Sánchez Dragó ha mostrado su satisfacción porque «desde hacía 13 años ningún autor en español había sido premiado», por «la necesidad» de dar una relevancia internacional al galardón.

«Este año por fin» esta dinámica ha cambiado. «Es una pequeña transfusión de sangre para un país que está en la UVI, como es España», ha opinado.

El jurado de este Premio estuvo presidido por José Manuel Blecua Perdices e integrado por Andrés Amorós Guardiola, Luis María Anson Oliart, Xuan Bello Fernández, Amelia Castilla Alcolado, Juan Cruz Ruiz, Luis Alberto de Cuenca y Prado, José Luis García Martín, Alex Grijelmo García, Rosa Navarro Durán, Carme Riera Guilera, Fernando Rodríguez Lafuente, Fernando Sánchez Dragó, Diana Sorensen, Sergio Vila-Sanjuán Robert y José Luis García Delgado (secretario).