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No todas las personas trabajan mejor bajo presión, pero cuando tu sustento depende de tu capacidad de reclamo y la sociedad pasa por una profunda crisis, la necesidad dispara el ingenio. Es el caso de la industria cultural de baleares, que ha tenido que discurrir nuevas fórmulas para atraer público.

Desde que el pasado mes de septiembre subiera el IVA en la venta de entradas de espectáculos –de un 8 a un 21 por ciento– son muchas las compañías y teatros que han ajustado sus precios para que el espectador no note la diferencia y, al mismo tiempo, se han disparado los descuentos.

De esto saben mucho en el Teatre del Mar, que, con dos décadas recién cumplidas, lleva desde su inicio ofreciendo reducciones en el precio de la entrada. De esta manera, jubilados, estudiantes, familias numerosas y parados pueden beneficiarse de los descuentos y, además, la programación trimestral les permite ofrecer abonos diversos con los que ahorrar. El Teatre Sans también se ha aplicado en esta materia y ha añadido, además de los descuentos mencionados, uno por la compra anticipada.

Para promocionar los espectáculos son muchas las compañías escénicas que ofrecen un show callejero, como han hecho durante años Diabéticas Aceleradas, pionera en este formato en Mallorca. Hoy en día, no parece raro encontrarse a actores como Toni Gomila –Acorar– y Daniel Domínguez –La tragèdia de Ricard III– luchando en el Passeig des Born de Palma o a compañías como Egos Teatre –El crim de lord Arthur Saville– cantando ante el Principal para promocionar sus espectáculos.

En este sentido, las redes sociales resultan una nueva herramienta de difusión muy útil que permite llegar a un amplio abanico de personas de manera rápida y sin coste alguno, razón por la cual se utilizan cada vez más, acompañadas, en ocasiones, de vídeos promocionales. Otra opción es ofrecer algo más al espectador, como hizo el músico Joan Bibiloni, quien, en el concierto de Contant rondalletes, entregó con cada entrada un vale para el sorteo de un lote de material de rondalles.

En el apartado musical, otra fórmula novedosa fue la que en 2012 presentó la formación Negre&3Colors, quien ofreció una actuación en la que parte del precio de la entrada sirvió para financiar la publicación de su disco, un CD que los pequeños inversores recibieron, gratuitamente, tras la grabación.

En las exposiciones, hay galerías y artistas que prefieren dejar de lado el vino y las tapas y optan por otro reclamo. El año pasado, Guillermo Rubí estrenó su obra en el CCC Pelaires con un concierto y la venta de una serie limitada de camisetas.

Así, ante la creciente dificultad para sacar al espectador de su casa, los artistas se las ingenian para hacer más atractivo su producto y atraer al público.