Imagen promocional del espectáculo ‘Queen Symphonic Raphsody’.

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En la concurrida historia del rock pocas bandas han destacado como Queen. La refrescante combinación entre la voz de barítono rockero de Freddy Mercury y el virtuosismo técnico del guitarrista Brian May sigue levantando polvareda. Sus canciones calaron hondo en Juan Francisco Senabre, creador y productor del espectáculo Queen Symphonic Raphsody, que este fin de semana se asienta en el Auditòrium de Palma, el viernes 30, a las 20.30, y el sábado día 1, a las 21.00 horas.


Queen Symphonic Raphsody podría fácilmente confundirse con su homólogo británico, el celebérrimo We will rock you, una apisonadora con sede en el West End londinense y más de diez años de bagaje a sus espaldas. Senabre se pone en guardia: «Huimos de las comparaciones, We will rock you es un musical y nuestro espectáculo es un concierto». Un segundo después, se lanza a la yugular empuñando un discurso que busca singularizarse.

«Somos distintos, contamos con cuatro solistas con diferentes registros vocales. Además, convocamos sobre el escenario la presencia de una banda de rock y una orquesta, con un resultado musicalmente muy envolvente». ¿Estamos ante un espectáculo exclusivamente dirigido al fan y el nostálgico? «Rotundamente no, es un show dirigido, no sólo a los seguidores de la banda, sino también a los amantes de la música en directo. Huimos de prototipos, tributos, homenajes y todo eso, tenemos una identidad propia, seria, comprometida y rigurosa», sostiene Senabre. Los datos avalan su discurso: «El público que acude a vernos se mueve en una franja de edad situada entre los veinte y los sesenta años», un variopinto registro del que pocos pueden presumir. Queen Symphonic Raphsody reúne sobre el escenario a más de una treintena de músicos que ejecutan un grandilocuente montaje de más de dos horas y media de duración.