Amelia Ochandiano, Alberto Amarilla, Itziar Miranda e Isabel Ordaz, ayer en Palma. n FOTO: ELENA VALVERDE

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Conjugar lágrimas con carcajadas, sonrisas con dolor y ritmo con silencios, sueños bailados y sufridos, y verdades dolorosas. Así de «especial» es Lúcido , un montaje del dramaturgo Rafael Spregelburd que dirige y adapta Amelia Ochandiano, y que se podrá ver este fin de semana en el Auditòrium de Palma. Isabel Ordaz ( La que se avecina ), Alberto Amarilla, Itziar Miranda ( Amar en tiempos revueltos ) y Tomás del Estal son los populares rostros que protagonizan esta obra que su directora define como «un melodrama familiar en tono de comedia de suspense». Se podrá ver mañana y el sábado, a las 22.15, y el domingo, a las 20.15 horas.

Lúcido juega con los espacios temporales, con los sueños y la realidad, y con las ilusiones y fracasos. Aunque ni Ochandiano ni el reparto avanzaron mucho del argumento de la obra, la trama arranca con la joven Lucrecia (Miranda) de vuelta a la casa de Teté (Ordaz), su madre, que vive con su hermano Lucas (Alberto Amarilla). Ahora, después de 15 años de ausencia y silencio, viene a buscar «lo que es suyo».

Humor

«Es una obra de uno de los autores contemporáneos más influyentes del momento, Spregelburd, muy mimado, querido y esperado por los teatros de Europa y todo el mundo», explicó Ochandiano. «Es una obra que llega muy bien al público, directa y con una tesis final que yo suscribo sin dudar», expresó Isabel Ordaz. «Tiene un humor que recuerda a El verdugo , de Berlanga», añade Itziar Miranda. «También es muy almodovariano», sostiene Ochandiano.

«Nuestro propósito es traer al teatro a un público juvenil», dijo Miranda, quien apunta: «La obra conecta muy bien con la gente joven. Es un texto de un autor también joven y merece la pena que vengan. Es una pena que haya una generación perdida que no invierte en cultura, quizás porque no pueden, y menos ahora con la subida del IVA», un incremento del impuesto que el reparto al completo considera «un auténtico fracaso».