El artista estadounidense Ritch Miller. | Redacción Cultura

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La estrecha relación del pintor Ritch Miller (Texas, 1935 - Mallorca, 1991) con Santa Maria del Camí quedará, no sólo en el recuerdo de los lugareños que le conocieron, sino que pasará a la posteridad gracias al cine. Será mediante el documental Pintar l'absència: cartes de Ritch Miller a Eliane Koeves , un trabajo que firman Martha Zein, Miquel Frontera y Antoni Font.

Santa Maria, -y no Santa Margalida, como se publicó por error en este diario hace unos días,- fue un lugar especial en la vida de Miller desde que llegó a Mallorca a principio de los años sesenta, un territorio en el que encontró la paz y tranquilidad que buscaba para pintar y donde estrechó lazos con algunos habitantes de la localidad. Por ejemplo, las cartas a las que alude el título del documental fueron remitidas por la propia Eliane Koeves a Maria Amengual, vecina de Santa Maria y amiga del pintor, para que pudieran ser estudiadas.

Los autores del documental cuentan que su intención no fue rodar una mera biografía de Miller, quisieron profundizar en la personalidad y la obra plástica del pintor estadounidense, a quien describen como un «personaje ecléctico», con un «crisol de facetas», además de «austero» y «solitario» en su carácter, lo que no le impidió integrarse en la comunidad en la que se instaló hacia el inicio de los años setenta, una década después de su encuentro con Mallorca, a donde vino dispuesto a romper con su pasado, una etapa de su vida sobre «la que siempre fue muy reservado».

La finca Son Fonoll fue su refugio y el entorno natural en el que se instaló Miller y donde le visitaron otros artistas. De todo ello habla el documental, que cuenta con música de Coanegra y Grollers de sa Factoria y se estrenó en la pasada Fira de Santa Maria.