Numerosas caras conocidas de la cultura han querido prestar su apoyo a la Orquesta Sinfónica de Baleares. | Orquesta Sinfónica de Baleares

TW
21

El Comité de Empresa de la Orquesta Sinfónica de Baleares ha presentado este miércoles un vídeo donde varios artistas han apoyado a la entidad que corre «serio peligro de desaparecer» a causa de los recortes que quiere efectuar el Govern, según ha afirmado el secretario y portavoz del propio comité Sebastià Pou.

«La Orquesta Sinfónica de Baleares cumplirá en septiembre 23 años y nunca ha pasado momentos tan difíciles, ni ha estado tan en peligro como ahora», ha asegurado Pou.

Además, ha explicado que el Govern Balear ha propuesto un recorte de un 10 por ciento mientras que el Consell «la ha aumentado hasta un 37 por ciento» y el Ayuntamiento de Palma «la ha subido hasta un 32 por ciento».

Según ha explicado Pou, pese a ser «conscientes» de la situación económica de Baleares y, por lo tanto, «consecuentes» con la misma, aceptan un recorte «pero que no supere un 10 por ciento», ya que, según ha afirmado, es lo máximo que se les puede recortar para mantener «la viabilidad correcta de la Orquesta». Una viabilidad que ha considerado que, a pesar del recorte, tendrían que hacer «muchos esfuerzos».

«El recorte que proponen quedaría con un total de 3.895.000 euros, lo que supone un 35 por ciento de recorte presupuestario desde el año 2009», ha dicho. Una cifra que ha calificado de «muy grande».

Asimismo, Pou ha admitido que una vez presentado un presupuesto tan bajo «no hay posibilidades de negociar» ya que sería «inviable» hasta para poder pagar las nóminas a los 80 trabajadores -71 de ellos músicos-. «No habría para pagar las 80 nóminas», ha añadido.

Por otra parte, Pou ha destacado que ha mantenido diferentes reuniones con los representantes del Consell, el Ayuntamiento de Palma y el Govern y que el que «más apoyo» ha dado ha sido la institución dirigida por Rafel Bosch, que «ha aceptado la reducción de un 10 por ciento», y ha ofrecido «todo el apoyo» que necesitan.

Noticias relacionadas

Asimismo, ha mencionado que la reunión mantenida con el regidor de Cultura y Deportes del Ayuntamiento de Palma, Fernando Gilet, no fue «tan bien» ya que se encontraron «una persona que no estuvo tan abierta al diálogo y que mantuvo una posición muy sólida alegando que no tenía dinero», las mismas explicaciones que les dio el vicepresidente de Cultura, Patrimonio y Deportes del Consell de Mallorca, Joan Rotger.

Reunión con el alcalde de Palma

Además, ha explicado que han solicitado una reunión con el alcalde de Palma, Mateu Isern, pero que no han obtenido una respuesta y han considerado que sería «interesante» que se pusiera en contacto con ellos para poder «dialogar sobre la situación actual».

Asimismo, ante las posibles aportaciones económicas a las asociaciones de Caballistas privadas, pese a que de momento no hay ninguna aportación monetaria ya que constan como colaboradores, Pou ha manifestado su malestar y ha asegurado que «el hecho de que se aporten dineros públicos a empresas privadas habiendo unas carencias en cultura tan básicas como las que estamos sufriendo nos parece muy mal». «Está claro que este dinero se podría reinvertir claramente en la Orquesta Sinfónica», ha añadido.

Así, ha asegurado que una comunidad autónoma con la «tradición y oferta cultural» que tiene Baleares, «no puede prescindir de una Orquesta Sinfónica».

Por otra parte, el representante de la Asociación de Músicos Profesionales de Orquestas Sinfónicas, Gerard Beltrán, ha leído un manifiesto en el que ha mostrado la «preocupación» de dicha asociación por las medidas que se están llevando a cabo, ya que «atentan contra uno de los grandes referentes de la cultura balear».

Asimismo, ha lamentado que «no se busquen otras alternativas» para apoyar este «emblema» y ha reclamado que los políticos «tomen conciencia» de que «hay valores mucho más importantes» que «cultivar los meramente materiales».

«Pedimos que sea posible y se formalice un diálogo de construcción y de futuro, que se tenga en cuenta que la cultura es un derecho y no un privilegio», ha finalizado.