Agustí Villaronga, Marina Comas, Isona Passola y Francesc Colomer, en el Paseo de la Fama | ADRI

Agustí Villaronga y el equipo de Pa negre , la película que aspira a representar a España en los Oscar en la categoría de habla no inglesa, están ilusionados por recorrer la alfombra roja de esos premios, una meta que se desvelará en próximos días.

La promoción de este filme que retrata la posguerra en la Catalunya rural y que arrasó en la pasada edición de los Goya está a punto de concluir. Desde hace meses, Pa negre ha sido exhibida en varios pases para los miembros de la Academia de Hollywood y ha acudido a varios festivales y muestras de cine español. Ahora el sueño del Oscar queda más cerca y las esperanzas están intactas.

«Yo no pienso nada... estar aquí ya es fantástico», dijo Villaronga. «Esto es la meca del cine y resulta muy divertido. Son muchos sueños, ¿no?», comentaba el realizador desde el Paseo de la Fama de Hollywood, junto a Francesc Colomer, Marina Comas y la productora Isona Passola.

Corte

Las candidaturas a los premios de Hollywood se darán a conocer el 24 de enero, aunque previamente se anunciará un corte en el campo de mejor filme de habla no inglesa. «Tengo buenas vibraciones», aseguró Comas. «Es muy difícil, pero somos un gran equipo y queremos que salga; seguro que vamos a ir», añadió Colomer.

Passola quedó encantada con la respuesta de los académicos tras el último pase del filme en EEUU. «Se han volcado con nosotros. Les ha gustado la película y cada día hay nuevas alegrías».

Villaronga se ha unido a la promoción del filme en los últimos días tras el rodaje de la miniserie Una carta para Evita . «Las reacciones han sido muy positivas. Es dura, pero entienden el mensaje», manifestó el cineasta, quien apuntó que «es una historia muy localista pero conecta fácil con todo el mundo porque habla de sentimientos, habla de cosas que tienen mucha vigencia aquí, en China y en España, por supuesto. Pero también porque descansa sobre las interpretaciones». «Los actores están estupendos, y los niños conectan rápido con el público», sostuvo un Villaronga que disfruta de su regreso a la ciudad donde vivió tres meses en su aventura por estudiar cine, un objetivo que no pudo lograr. Ahora ha vuelto, quién sabe si con un pan bajo el brazo.