La reunión de la junta rectora del IRL estuvo presidida por José Ramón Bauzá y Artur Mas en el Consolat de Mar. n FOTO: TERESA AYUGA

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Las políticas lingüísticas e ideológicas de los gobiernos de Catalunya (CIU) y Balears (PP), «diferentes», «no han generado ningún problema», ninguna discrepancia, a la hora de llegar a acuerdos para la elaboración del «primer plan estratégico» del Institut Ramon Llull (IRL), aprobado ayer por su junta rectora, reunida en el Consolat de Mar. Estuvo presidida por José Ramón Bauzá, jefe del Ejecutivo balear, y Artur Mas, president de la Generalitat.

El encuentro, al que asistieron los representantes de Cultura del Govern balear y Catalunya, Rafael Bosch y Ferran Mascarell, respectivamente, permitió «ratificar» la buena sintonía y la voluntad de ambos de seguir colaborando bajo el paraguas del Llull. Desde ayer, el «renovado» instituto «ya ha alcanzado la velocidad de crucero», apuntó el presidente del IRL, Vicenç Villatoro, y comenzará a desarrollar las líneas básicas de su plan, marcado por «priorizar en base a criterios cualitativos», «centrar las actividades en los lugares de prestigio cultural» y «una política de austeridad», aunque de momento, y hasta pasadas las elecciones, no se determinará el presupuesto del IRL.

Siguiendo el principio fundacional del Llull -«proyección de la cultura y la lengua comunes y la producción cultural de ambos territorio», recordó Villatoro- la institución ya tiene prevista una serie de actos de cara a 2012, que pasa por la presencia en Washington de la exposición L'escala de l'evasió con obra de Joan Miró; la participación en la Bienal de Arquitectura de Venecia, en colaboración con los colegios de arquitectos de ambas comunidades, así como en el festival de teatro de Avignon. El presidente del IRL avanzó que también se realizará en París el próximo año una muestra dedicada a Sert y que promocionará a la Orquestra Simfònica de Balears en el exterior con un concierto de solistas en abril en Zurich. Todas estas actividades, subrayó, cuentan «con el compromiso de los dos gobiernos» para ir hacia una misma dirección de «internacionalización de la lengua, la cultura, las empresas y los creadores de ambos territorios».

Los representantes del IRL destacaron que este plan permitirá «situarnos bien en el mundo, lo que es sinónimo de oportunidades de futuro».