TW
1

«Gracias a los ilustrísimos académicos que me ceden un lugar entre tan distinguidas personalidades». De esta forma comenzó Guillem Frontera, escritor, crítico de arte, articulista y colaborador de Ultima Hora, su discurso de investidura como académico numerario en la sección competetente en Arte de la Reial Acadèmia de Belles Arts de Sant Sebastià de Palma. El acto tuvo lugar ayer en la sede de esta institución, ubicada en la calle Campaner de Ciutat.

Frontera no estuvo solo en «otro de los momentos que avalan su trayectoria», como recordó el secretario general de la Acadèmia, Rafael Perelló, quien inició este acto de nombramiento. Frontera fue 'apradinado' por el artista Ñaco Fabré y el músico y musicólogo Xavier Carbonell.

Tras la recorrido solemne de Frontera, Fabré y Carbonell hacia el estrado, el recién estrenado académico procedió a la lectura de su discurso de investidura, bajo el título El paisatge, una construcció cultural , en un acto que presidieron Joan Rotger, vicepresidente de Cultural de Consell; el regidor de Cultura del Ajuntament de Palma, Fernando Gilet, y Neus García-Iñesta, presidenta de la Acadèmia.

«El protagonismo del paisaje en la pintura mallorquina» centró la lectura de Frontera, quien, a modo de relato, destacó algunos de los hechos, y los nombres de sus autores, en un periodo que arranca en el siglo XIX. Desde artistas como Santiago Rusiñol, Joaquim Mir y Degouve de Nuncques, «los tres pilares de la aportación externa a la renovación pictórica de Mallorca», hasta otros como Antoni Gelabert o Anglada Camarassa.

Frontera recordó también las diferentes definiciones del término paisaje, así como las transformaciones que ha sufrido éste con el paso del tiempo y el boom turístico, o su relación con la literatura y escritores como Bartomeu Fiol, Costa i Llobera o Joan Alcover.

Antes de la respuesta del académico Ramon Canet a éste discurso -como es habitual-, Frontera finalizó el suyo con estas palabras: «El arte nunca dejará de hablarnos».