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Pese a que residía en Barcelona desde hace cinco décadas, Baltasar Porcel estuvo siempre muy vinculado a Mallorca.
En reconocimiento a su ya entonces prolífica trayectoria literaria, el escritor andritxol recibió en 1988 el Siurell de Honor de Ultima Hora de manos del entonces president del Govern, Gabriel Cañellas, en presencia del presidente-editor del Grup Serra, Pere A. Serra.

A finales de los 80, Porcel ya había aportado importantes obras a las letras catalanas tras casi tres décadas de creación literaria.
Su estrecha vinculación a Mallorca le llevó también a formar parte de la Asociación Balear de Periodistas y Escritores de Turismo y como tal, participó en el libro editado por la asociación, con sede social en Fomento del Turismo de Mallorca, con motivo de los cien años de turismo en Balears. Ese artículo, que tituló «Turismo y Mediterráneo», arranca así, con un fragmento de lo escrito en 1966 en su libro del épico viaje «Mediterráneo, tumultos del oleaje» que seguía siendo válido diez años después:
«El turismo, la gran conquista masiva de nuestra época -el ocio como patrimonio común y no como privilegio clasista-, va ligado a tres búsquedas, a tres ofertas: el sol, el arte y la comodidad. Y el Mediterráneo constituye la mayor concentración de arte del mundo, monumentos que ennoblecen sus variados y luminosos paisajes, a la par que alberga unas espléndidas playas, con sugerentes complejos hoteleros, inmersas en una atmósfera reconfortante, dorada».