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Los invitados coincidieron en señalar que la de ayer fue una jornada histórica para el arte en Mallorca. Entre ellos, la hermana del Rey, doña Pilar, que tras destacar la «gran ceremonia religiosa» ofrecida en la Catedral, puso énfasis al referirse a la obra de Miquel Barceló considerando que «tiene mucho de Antoni Gaudí».

Los Reyes conocieron ayer de primera mano la faceta artística más desconocida de Santiago Calatrava. Fue a través de la amplia selección de dibujos, cerámicas y esculturas que se incluyen en la exposición organizada por Es Baluard paralela a la inauguración de Bou.

Los monarcas, ya conocedores del trabajo escultórico de Calatrava, se mostraron especialmente sorprendidos por las piezas cerámicas y observaron, de forma minuciosa, algunos detalles de diversos dibujos, entre ellos, bocetos e ideas de algunas de sus grandes obras de ingeniería.

En su recorrido, don Juan Carlosy doña Sofía ofrecieron también un gran interés a las explicaciones del arquitecto sobre el proyecto de la torre que construirá próximamente en la plaza Castilla de Madrid. Un edificio al más puro estilo Calatrava que sobresale por su corte esbelto y equilibrio.

Sus Majestades recorrieron la exposición acompañados por las primeras autoridades de las Islas, el arquitecto valenciano y el presidente de la Fundació Es Baluard, Pere A. Serra. Conjuntamente con ellos, asistió la infanta doña Pilar, acompañada por algunos familiares, entre ellos Inmaculada de Habsburgo, presidenta del Spanish Institute de Nueva York, y Gerarda Ortega; además de la ministra de Fomento, Magdalena Àlvarez. Fue un recorrido especialmente distendido, al igual que el posterior cóctel al que asistieron los Reyes y que dio pie a más de una anécdota.

Dejando de lado el protocolo, don Juan Carlos y doña Sofía departieron de forma muy amena y amigable con algunos de los invitados al acto.

Allí se pudo constatar el interés del que siempre hace gala la reina, quien no dudó en solicitar información sobre algunas de las degustaciones que allí se sirvieron, y de que don Juan Carlos es un gran gourmet de la sobrassada picante.

Al margen de curiosidades, el refrigerio sirvió para que entre los invitados se pudieran intercambiar impresiones sobre la monumental Bou. Los Reyes, conocedores de la obra escultórica de Calatrava, pues cuentan con una de sus piezas en los jardines de Zarzuela, sorprendieron a más de un patrono de la fundación cuando, con una gran sonrisa, don Juan Carlos les expetó: «Pero si yo tengo una igual... ésta me la habéis robado».

La infanta tuvo palabras de especial reconocimiento para Calatrava, de quien es gran admirador, al considerar que «todo lo que toca lo convierte en magia» y del que siempre le sorprende «su capacidad imaginativa» y la forma de conceptual «con la que trata la figura humana, o animal, en movimiento». Su prima, Inmaculada de Habsburgo, calificó de «fantástica» y «especialmente espectacular» la obra de Calatrava.