Una de las portadas históricas de «Nosotros somos los muertos».

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Una exposición sobre la primera etapa de la revista «Nosotros somos los muertos» protagonizará la Semana Negra de Gijón que empieza hoy. Desde hoy y hasta el próximo 18 de julio, la publicación copará el apartado de cómic del encuentro literario centrado en el género policíaco.

La muestra se compone de cerca de 100 originales de los autores que colaboraron en la revista desde su primer número hasta el séptimo, el de la despedida hasta que Inrevés decidiera resucitar «Nosotros somos los muertos» el año pasado. «El montaje recoge una parte nacional y otra internacional», aseguró Pepe Gálvez, comisario de la exposición. Entre los autores nacionales destaca la presencia de Max y Pere Joan «por ser los artífices»; Javier Olivares «por su trabajo como ilustrador»; Keko, cuyas colaboraciones le sirvieron para «dibujar lo que realmente quería»; Manel Fondevila, «quien mostró su cara menos comercial» y Portela e Iglesias.

El apartado internacional estará compuesto por la alemana Anke Feuchtnberger, «la representación femenina de la publicación»; el estadounidense Peter Kuper y el sueco Max Anderson. «Hemos realizado una selección sobre todo visual porque el espectador va a ver una viñeta, no a leer una historieta», dijo Gálvez.

La exposición se completa con un catálogo-libro que recoge «todos los dibujantes que trabajaron con la revista» y que se han separado en cuatro apartados: «los resistentes, las mujeres, los mallorquines y los gráficos». Además, los autores presentes en la muestra participarán en dos charlas. En una, hablarán sobre «la creación de la historieta» con otros escritores. La otra, una mesa redonda, estará protagonizada exclusivamente por los autores invitados, que «hablarán de cara al público sobre el montaje».

«La muestra quiere remarcar el aspecto de autogestión de la publicación». El «amor por el dibujo» que sentían los ilustradores que participaban y «la utilización de formas de expresión diferentes» permitieron el nacimiento de una revista «paradigmática y significativa dentro del mundo de la historieta».

«Nosotros somos los muertos» significó «más que una ruptura una continuidad». «Aglutinó las diferentes formas creativas que habían empezado a instalarse y que no se adaptaban al sector comercial». Un sector que, por aquel entonces, «estaba en crisis». Con la revista, «los autores pudieron escoger qué querían hacer y, sobre todo, qué querían decir».

Para Pere Joan, la exposición implica «el reconocimiento de 'Nosotros somos los muertos' dentro de la historia del dibujo». «La primera etapa era más sobria». Con la muestra, se explica «cómo se definió la publicación», desde el número cero, «cuando ni siquiera podía considerarse una revista», hasta el número siete, el final de una primera etapa que, ahora, ha dado paso a una publicación totalmente diferente.