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TONI LIMONGI La cantante canaria Rosana reunió el sábado por la noche a unas 4.000 personas en el concierto que promocionó en Palma su último disco «Luna nueva». El público coreó estribillos tan populares como aquel «a fuego lento» que conquistó la sensibilidad colectiva hace dos años y algún tema de su última entrega discográfica, que no ha tenido el tirón comercial de su primer disco, «Lunas rotas». El concierto, que duró aproximadamente dos horas, acogió a gente de toda la Isla que se desplazó hasta la plaza de toros para disfrutar de una velada con canciones intimistas y de ritmos cálidos y envolventes.

Pese a que en el recinto no llegó ni a la mitad de su capacidad, Rosana afirma que «en esta gira me he llevado una gratísima sorpresa. La gente sigue con nosotros y estamos teniendo mucha suerte. Se saben casi todas las canciones, 'Contigo' es una de las más coreadas».

Rosana salió acompañada de su banda, en la que figura el vocalista mallorquín Carlos Gomila y presentó un espectáculo de luces sobrio pero eficaz. En el concierto, que duró aproximadamente dos horas, la cantautora hizo un repaso a casi todos los temas de «Luna nueva» y a los clásicos del primer disco, que fueron requeridos constantemente por el público.

La cantante canaria, que tiene muy buen recuerdo de sus pasadas actuaciones en el Auditòrium de Palma y en Alcúdia, considera que «debe ser la gente quien dirija el espectáculo. Si la gente está rumbera, yo le doy rumba. Me adapto a lo que pide el público. Lo importante es conseguir un proceso de simbiosis entre mi banda y los que vienen a escucharme, que para eso han venido, a divertirse».