El alcalde Joan Fageda inauguró ayer la reapertura de tres salas con piezas prehistóricas, románicas e islámicas. Foto: JOAN TORRES.

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La Palma prehistórica, romana e islámica se muestra al público en tres renovadas salas del Museu d'Història de la Ciutat, inauguradas ayer en el Castell de Bellver en presencia del alcalde, Joan Fageda, junto a Magdalena Rosselló, directora del centro; el director del Museu de Mallorca, Guillem Rosselló Bordoy, y la arqueóloga municipal, Magdalena Riera.

«El museo es un símbolo cargado de contenido de la evolución urbana a través de los restos arqueológicos hallados en las excavaciones realizadas en el término municipal», indicó el batle. Esta exposición permanente, ubicada en la planta baja del castillo, se complementará en primavera con ocho nuevas salas y dos torreones que abarcarán toda la cronología urbana hasta la actualidad. El hilo conductor de la nueva estructura sigue una serie de elementos básicos, como son la denominación de la ciudad, según las fuentes documentales de los sucesivos períodos, junto con la reproducción de textos literarios referentes a Palma en versión original y las correspondientes traducciones. Todo ello complementado con paneles que muestran la cronología como marco de referencia al momento histórico correspondiente y textos explicativos, carteles, pies de fotos y citas bibliográficas del museo en catalán, castellano e inglés.

Estudio a fondo de las bases
La concejala de Cultura, Carmen Feliu, que ayer asistió a la reinauguración de tres salas del Museo de Historia de la Ciutat, situado en la planta baja del Castell de Bellver, explicó que, como este año ha finalizado el convenio con la editorial catalana Edicions 62, que editaba hasta ahora los premios Ciutat de Palma de novela y poesía, se hará un estudio a fondo de las bases antes de volver a convocar el concurso.

Tras la polémica surgida hace unos días con el premio de novela, que ganó Biel Mesquida confirmando los rumores que antes del fallo daban su nombre como ganador, Feliu apuntó: «No se descarta nada, ni modificaciones económicas, que en este caso serían de aumento, nunca a la baja; ni de las bases; ni añadir algún nuevo premio. Todo está en estudio». Feliu apuntó que «anima» a las editoriales mallorquinas a presentar «propuestas interesantes».