Archivo - El alcalde de Carboneras (Almería), Felipe Cayuela, y el consejero de Sostenibilidad, Medio Ambiente y Economía Azul, Ramón Fernández-Pacheco. | JUNTA DE ANDALUCÍA - Archivo

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El consejero de Sostenibilidad, Medio Ambiente y Economía Azul y portavoz del Gobierno andaluz, Ramón Fernández-Pacheco, ha trasladado que la Junta «trabaja mano a mano» con el Ayuntamiento de Carboneras (Almería) para hacer posible la demolición del hotel de Azata del Sol en el paraje de El Algarrobico y ha indicado que, una vez se vaya a ejecutar, se intentará «adoptar una decisión justa para pagarlo un poco entre todos».

En declaraciones a Canal Sur Radio recogidas por Europa Press, Fernández-Pacheco ha señalado que la «interlocución» entre el ayuntamiento, ahora gobernado por el PP, y las consejerías tanto del Fomento como de Medio Ambiente «es total y absoluta» y ha abogado por un «acuerdo» para poder «devolver a Almería, a Andalucía y a España una playa virgen que era una auténtica maravilla lo antes posible».

«Al final, los políticos estamos para solucionar problemas y no para crearlos y hay un problema real en la costa de Almería, en el parque natural de Cabo de Gata; El Hotel de El Algarrobico, que nunca debió construirse», ha afirmado para confirmar varias visitas «institucionales» a Carboneras para abordarlo.

Sobre la financiación de la demolición de la edificación, que en un principio debería asumir en Estado de acuerdo al protocolo firmado entre administraciones en 2011, Fernández-Pacheco ha manifestado que se «intentará» adoptar un decisión «justa» y para pagarlo «un poco entre todos», si bien ha matizado que esa «decisión está aún por llegar».

«Lo importante no es tanto quien lo pague, sino que se haga, porque son demasiados años ya de Algarrobico ahí», ha concluido.

El alcalde de Carboneras, Felipe Cayuela (PP), anunció en octubre que iniciará la revisión de oficio de la licencia municipal de obras del hotel ordenada por el Tribunal Supremo (TS) en un procedimiento que debería concluir con su anulación ya que los terrenos son «protegidos» a estar «incluidos en el dominio público» marítimo-terrestre, y debido «a sus especiales valores medioambientales» como parte del parque natural de Cabo de Gata-Níjar.

Si el ayuntamiento declara nulo el permiso municipal que se concedió en 2003, el siguiente paso natural es la incoación de un expediente de demolición sobre la edificación de 411 habitaciones y una veintena de plantas. Cabe recordar que el Tribunal Supremo (TS) sentenció en firme en enero de 2023 que, para que los terrenos del Algarrobico sean «devueltos a su estado originario, que debió mantenerse inalterable», era necesario antes revisar la licencia de obras para, así, «garantizar el interés económico, social y jurídico de las partes implicadas».

El anuncio de Cayuela, quien accedió a la Alcaldía tras las últimas elecciones locales, es un giro de 180 grados en la línea procesal que mantenido hasta ahora el Ayuntamiento carbonero en los pleitos para ejecutar las sentencias respecto a El Algarrobico que se siguen ante el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA).

El alcalde no solo ha trasladado la intención de revisar la licencia municipal de obras, sino que, además, ha avanzado que en el orden del día de la convocatoria de pleno ordinario para el próximo 23 de noviembre se incluirá la anulación parcial de la recalificación del suelo como «no urbanizable» que hizo el anterior equipo de gobierno socialista, tal y como han solicitado a la sala tanto la Junta de Andalucía como los colectivos ecologistas.

El ayuntamiento coincide ahora en sus planteamientos con el Gobierno andaluz, que impugnó al TSJA este acuerdo de pleno al considerar que cumplía «defectuosamente» el tenor de la sentencia que dictaminó en firme en 2018 que El Algarrobico es «espacio protegido no urbanizable» y en la que se obligaba a anular el sector urbanístico ST-1 sobre el que se levanta el hotel de Azata.