La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, en el nuevo centro de mayores | Europa Press

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El Gobierno de Zaragoza aprobará este viernes la adjudicación de las obras de adecuación del antiguo instituto Luis Buñuel, ubicado en el Casco Histórico, para convertirlo en un Centro de Convivencias de Mayores, por un importe de 460.887 euros. La empresa Construcciones Rubio Morte será la encargada de ejecutar los trabajos, que comenzarán antes de que finalice el año y tendrán una duración aproximada de cuatro meses.

En esta primera fase, el proyecto contempla convertir este histórico edificio en un centro abierto y recuperado para toda la ciudadanía, después de que los tribunales anularan el acuerdo de cesión a la asociación ocupante y ordenara su desalojo el pasado mes de febrero.

La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, ha visitado el edificio este jueves, junto a los técnicos municipales y vecinos del barrio, donde ha incidido en que existe «es una necesidad acuciante para el Casco Histórico, donde hay más de 10.200 mayores de 65 años y, por lo tanto, es una urgencia».

Mandato de zec

Chueca ha criticado que durante el gobierno de Zaragoza en Común (ZeC), desde 2015 hasta 2019, «se privó» del uso del edificio del antiguo Luis Buñuel a los vecinos y vecinas del barrio.

En este punto, ha afeado que se hayan «gastado» casi 200.000 euros de dinero público en la limpieza de todo el edificio debido al estado en el que quedó tras el uso de las instalaciones por parte de las asociaciones a las que ZeC les «había cedido gratuitamente» el espacio.

Todo ello suponía, «por su naturaleza y su cantidad, un potencial riesgo de incendio por la carga al fuego que supone en un edificio desocupado», según indicaron los técnicos municipales en su inspección. De esta manera, se ordenó, «en aras de la salubridad y la seguridad, proceder con carácter de emergencia a la retirada y limpieza de todo tipo de residuos del interior del edificio y a la desratización y desinsectación del mismo».

De este modo, el Servicio de Salud Pública del Ayuntamiento de Zaragoza empleó un primer tratamiento contra roedores el 29 de marzo y un segundo el 5 de abril, dando por finalizado la actuación siete días después.

Por otra parte, el Área de Urbanismo se encargó de las obras de limpieza por emergencia, cuya mayor cuantía, más de 98.200 euros, se destinó a las labores de «recogida por medios manuales de todo tipo de basuras y desechos, mobiliario de todo tipo, electrodomésticos, aparatos sanitarios sueltos, cristales rotos, excrementos, incluso barrido carga y transporte manual hasta el vaso contenedor», todo ello «en un estado de insalubridad en el interior del edificio», tal y como recoge la propia certificación de las labores.

El resto de tareas, hasta alcanzar los 183.645 euros que costó el conjunto de los trabajos, consistió en la demolición de falsos techos en malas condiciones, la instalación de una bajante para los escombros, la recogida de enseres y basura en el patio exterior, las tasas de vertederos y las medidas de seguridad y salud laboral.

Servicio de comedor

La primera fase del futuro centro cívico del Casco Histórico se destinará a un centro de mayores y se ubicará en la planta baja, que cuenta con una superficie de 1.722 metros cuadrados. Zaragoza Vivienda diseñó un proyecto para adecuar los espacios, siguiendo los planteamientos de los servicios sociales comunitarios.

Esta propuesta contempla la creación de un comedor, con una superficie de 58 metros cuadrados y una cafetería de 64 metros cuadrados, donde ahora se ubica la sala Azul y la antigua vivienda del conserje; además de un área de administración, que tendrá 55 metros cuadrados, que se situará en la zona de la entrada y un salón de actos de 207 metros cuadrados, a los que se suman los vestuarios y un almacén.

El comedor tendrá un aforo de 48 plazas al día, ya que «es uno de los servicios más esperados», ha especificado Chueca, y permite que las personas mayores de 65 años «vengan a comer y socialicen a un precio de cuatro euros el menú, que es más barato que comprar y cocinar en casa».

El futuro centro de mayores dispondrá también de cuatro aulas para la realización de clases y talleres, una de ellas será una sala dinámica con más de 100 metros cuadrados. Las obras de esta primera fase consistirán en la adecuación del interior de la planta baja para lo que será necesario demoler forjados y tabiques y construir de nuevo el espacio.

Casi todas las instalaciones interiores, así como la carpintería serán nuevas en la mayor parte de los casos, mientras que se rehabilitarán los exteriores. El centro de mayores será la primera fase de un proyecto que contempla la construcción de un centro cívico después de que el Área de Participación y Régimen Interior realizara un estudio sobre las necesidades de un equipamiento municipal de estas características a partir de las propuestas de distintos servicios.

Este edificio incluye un patio de 1.446 metros cuadrados útiles para la realización de actividades al aire libre, y un espacio exterior cubierto de 271 metros cuadrados en la alineación de la calle Celma.

Por último, la alcaldesa se ha congratulado de que, con este anuncio, el gobierno 'popular' de la ciudad «ha demostrado que desde 2019 sigue desbloqueando proyectos históricos».