Concentración en la puerta de los juzgados donde la plataforma Barrios Hartos ha presentado un escrito para exigir que se llegue "al fondo de la cuestión" de los cortes de luz. | BARRIOS HARTOS

TW
0

La plataforma Barrios Hartos, que aglutina a afectados por los cortes de luz continuos que se suceden en alrededor de una veintena de barrios de Sevilla desde hace más de un año, ha registrado este jueves en la Fiscalía un escrito en el que pide a la Justicia que «llegue al fondo» de un asunto que, dicen, es de «peligro tangible» y ante una compañía eléctrica (Endesa) que «se ampara en argumentos genéricos, sin aportar datos ni pruebas, para esconder realmente el estado de las instalaciones, en absoluto desfase con la realidad de la demanda energética que hay hoy en día».

Juan García, portavoz de la plataforma, ha explicado en declaraciones a Europa Press que «no tenemos mucha confianza, pero lo vamos a intentar nuevamente --ya ha habido una primera denuncia archivada por la Fiscalía--. Entre otras cosas, porque estamos obligados a intentar todo lo humanamente posible para que esta situación se resuelva».

Barrios Hartos ha llamado la atención sobre el hecho de que, ahora, además de los cortes, hay «accidentes eléctricos que ponen en peligro las vidas» de los vecinos. «Estamos viendo fachadas con cables ardiendo, estamos viendo cómo explotan transformadores y entendemos que esto está llegando ya a límites que no son entendibles ni desde el punto de vista humano ni, sobre todo, desde el punto de vista de la seguridad», ha detallado Juan García.

La plataforma ha recordado que «venimos denunciando el impacto grave que tienen estas condiciones en la salud, particularmente en las olas de calor, pero ya es que la situación es de peligro tangible». «Si se vuelve a archivar, la Fiscalía se estará retratando ante hechos que son muy claritos», ha advertido Juan García.

Para García, el Gobierno central «debe intervenir para solventar esta situación, ya que Endesa se pone de perfil y se desentiende de la cuestión amparándose en enganches ilegales que están en paralelo al problema». «Pero el problema --sentencia el portavoz de la plataforma-- es el que tenemos: vecinos trabajadores que están en situación de desamparo y de auténtica tortura física y que en pone en peligro la vida».