La jueza Mercedes Alaya preside el juicio contra el exdirector de la Fundación Andaluza Fondo de Formación y Empleo (Faffe) Fernando Villén y la ex directora económica de la entidad Ana Valls, por los pagos en clubes de alterne con tarjetas bancarias | Eduardo Briones - Europa Press

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La Audiencia de Sevilla ha continuado este jueves el juicio con jurado popular promovido contra el exdirector de la Fundación Andaluza Fondo de Formación y Empleo (Faffe) Fernando Villén y la ex directora económica financiera de la entidad Ana Valls, por los pagos en clubes de alterne con tarjetas bancarias de la citada entidad pública, perteneciente a la Junta de Andalucía.

Durante esta cuarta sesión del juicio ha testificado un trabajador de la Faffe, que fuera adjunto a la dirección económica financiera que ostentaba Ana Valls, después de que en la primera jornada Fernando Villén reconociese que había usado su tarjeta de empresa de la Faffe para pagar gastos en prostíbulos, precisando que aquello ocurrió en «diez ocasiones» de los «más de 2.700 días» que estuvo al frente de la Faffe.

Villén, en su comparecencia como acusado el primer día del juicio, defendía que en todo momento supo que por todos aquellos usos «indebidos» de la tarjeta para gastos «injustificables» en próstíbulos, «tenía que devolver» el dinero a la Faffe, extremo que según sus palabras hizo «siempre», con la «reposición del gasto» de la tarjeta aportando su propio dinero para ello, según sus palabras.

La exdirectora financiera de la entidad, Ana Valls, manifestaba de su lado que antes de que estas prácticas trascendiesen a los medios de comunicación, no sabía «nada» de tales gastos, asegurando que sintió «un gran bochorno» al igual que el resto de la plantilla de la Faffe.

La acusada explicaba, en ese sentido, que Villén tenía la «obligación de compensar» con su dinero los cargos de índole personal que hiciese a la tarjeta de empresa de la Faffe «y así lo hizo en todas las ocasiones», alegando que su «trabajo» consistía en asegurarse de que Villén formalizase las «devoluciones» de gastos personales cargados a la tarjeta de empresa.

La noche del don ángelo

En este marco, este adjunto a la dirección económica y financiera de la Faffe ha respondido a las preguntas del fiscal Fernando Soto, delegado en Sevilla de la Fiscalía Especial contra la Corrupción y la Criminalidad Organizada, sobre los 15 pagos por valor de 14.737 euros acometidos con la tarjeta oficial de Villén de la Faffe en el club de alterne Don Ángelo de Sevilla capital, la noche del 22 al 23 de marzo de 2010.

Tras dichos pagos, según la investigación de la Guardia Civil, todos ellos fueron anulados desde «el mismo datáfono» con el que fueron cobrados, extremo que «no figura en la contabilidad» de la Faffe según los investigadores, según los cuales dos días después, el chófer oficial de Villén entregó «un sobre» con 14.737 euros al responsable del club de alterne Don Ángelo por el dinero adeudado.

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En el asunto pesan las palabras de Ana Valls, según las cuales inicialmente la mencionada tarjeta de la Faffe estaba limitada a un gasto máximo de 3.000 euros al día, con lo que cuando Villén le comunicó aquellos gastos a la búsqueda de una solución se quedó «descuadrada» en el plano mental.

Al respecto, en la sala ha sido reproducida una grabación de una llamada de teléfono en la que este trabajador adjunto a Ana Valls plantea a un operador de la entidad bancaria a la que estaba adscrita la tarjeta la necesidad de dar «de baja» dicha tarjeta, por «pérdida» de la misma por parte del director general, reflejando la conversación una serie de diferencias entre el empleado y el operador telefónico del banco a cuenta de que la tarjeta estuviese asociada al DNI de Villén y no al NIF de la Faffe.

"han robado" la tarjeta

La grabación reproduce en un punto concreto, que este adjunto a la dirección económica y financiera de la Faffe insiste en la necesidad de dar de baja la tarjeta «porque la han robado»; reconociendo este testigo su voz en aquella conversación.

No obstante, el mencionado adjunto a la dirección económica y financiera de la Faffe ha asegurado que no recuerda «quién» le reclamó que hiciese aquella gestión ante el banco al que pertenecía la tarjeta ni «ninguna instrucción» respecto a «aquella llamada».

«No recuerdo nada del proceso de esa llamada», ha asegurado, descartando que sepa quién le planteó la idea de anular la tarjeta bajo la premisa de que había sido robada, si bien ha precisado, siempre a preguntas del fiscal, que él sólo recibía «instrucciones» de Ana Valls como directora económica y financiera y que «nunca» recibía órdenes directas de Fernando Villén, con quien tampoco habló «jamás» del asunto de la tarjeta.

Sin denunciar el robo

En cualquier caso, ha asegurado que no conoce si el supuesto robo de la tarjeta fue finalmente denunciado ante la Policía y que él, desde luego, no lo hizo.

Ante las alegaciones del testigo en cuanto a no recordar nada de este asunto, ni de otros tantos como si fueron anuladas otras tarjetas de la Faffe, la juez mercedes Alaya, presidenta del tribunal e instructora inicial de la macrocausa de los expedientes de regulación de empleo (ERE) fraudulentos; le ha llamado la atención avisándole de que no podía «evadir las preguntas» como «parece» que hacía, advirtiéndole expresamente de la posibilidad de que deducir testimonio en su contra de persistir en su actitud.