Andorra recupera el único lienzo que decora su iglesia. | FUNDACIÓN SANTA MARÍA DE ALBARRACÍN

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Las restauradoras de la Fundación Santa María de Albarracín trabajan en la conservación del único lienzo que se conserva del retablo primitivo en la iglesia de Nuestra Señora de la Natividad, de la localidad turolense de Andorra.

El templo se construyó entre finales del siglo XVI y principios del siglo XVII, exteriormente combina elementos barrocos con otros de tradición mudéjar. En el interior, contrasta la piedra de sillería al descubierto en todos sus muros, completamente exenta de decoración, con una bóveda ornamentada con yeserías de motivos geométricos, también de inspiración mudéjar, en tonos azules, verdes y ocres.

La Guerra Civil causó grandes destrozos en este monumento, que se restauró en los años setenta gracias a la colaboración de los vecinos. Fue declarada Bien de Interés Cultural en 1983.

Por lo que a iconografía se refiere, el interior de la iglesia solamente lo adorna este lienzo del siglo XVIII, que es la única pieza que se conserva del retablo original que en su día ocupó la cabecera, dedicado a la Natividad de la Virgen, han indicado desde la Fundación Santa María de Albarracín.

La labor de restauración de esta obra se ve complicada por sus grandes dimensiones, 360 x 278 centímetros, por lo cual, en primer lugar, hubo que proceder a desmontarlo 'in situ' y diseñar un sistema tanto para su traslado como para su posterior trabajo en el taller.

Inicialmente, la tela parecía estar en buen estado de conservación, pero al comenzar a trabajar por el reverso se ha podido comprobar que no era así. Probablemente, una intervención llevada a cabo por un artista belga a mediados del siglo pasado es, en gran medida, la causante de muchas alteraciones y distorsiones. Seguramente, de no haber sido por la misma, el lienzo no hubiese llegado hasta nuestros días tal y como lo conocemos.

En dicha intervención se colocaron parches para subsanar faltantes del soporte, que, tras una limpieza muy exhaustiva, se han sustituido para reforzar la zona debilitada y evitar daños mayores. En los laterales del lienzo se han eliminado las bandas perimetrales, para reemplazarlas por otras de una pieza con unas dimensiones superiores, con el fin de que su montaje posterior en el bastidor sea más sencillo y duradero.

En el anverso de la pieza se observa que, en la limpieza realizada en su día, es posible que eliminaran veladuras y detalles de la policromía imposibles de recuperar. Por otro lado, los repintes que se hicieron no son muy acordes con los criterios actuales y, además, están alterando y dañando la pintura original por lo que, en los próximos días, se van a eliminar en la medida de lo posible, para que la posterior reintegración cromática se pueda efectuar correctamente.