La consejera de Igualdad, Justicia y Políticas Sociales, Beatriz Artolazabal | MIKEL ARRAZOLA- GOBIERNO VASCO

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El Gobierno Vasco destinará dos millones y medio de euros a un programa de ayudas para la atención urgente de necesidades básicas que llegará a unas 10.000 personas en situación de vulnerabilidad o riesgo de exclusión.

La habilitación de esta partida, enmarcada en el programa 'Hitzartuz', ha sido anunciada en una rueda de prensa en Vitoria-Gasteiz por la consejera de Igualdad, Justicia y Políticas Sociales, Beatriz Artolazabal, que ha reafirmado el compromiso del Ejecutivo autonómico para «no dejar a nadie atrás» en la superación del actual contexto de dificultades económicas y sociales.

El presupuesto destinado a estas ayudas es de dos millones y medio de euros, un dinero con el que se pretende cubrir las necesidades urgentes de bienes y servicios esenciales de unas 10.000 personas pertenecientes a 2.500 familias.

En función de la valoración individualizada que se haga de cada caso y del número de miembros que integren la unidad de convivencia, los importes entregados oscilarán entre los 150 euros --para unidades familiares de un miembro-- y los 300 euros --para unidades de cuatro o más miembros--.

Un máximo de tres entregas anuales

Como máximo, se realizarán tres entregas de dinero al año, excepto en casos de vulnerabilidad severa, que serán analizados de forma individualizada.

Desde el pasado 1 de enero, Cruz Roja Euskadi se encarga de coordinar la solicitud, revisión de requisitos y tramitación de estas ayudas. El coordinador autonómico de esta organización, Aitor Allende, ha explicado que tras identificar las demandas de las personas solicitantes, se hará una valoración de cada caso y una revisión de la documentación aportada, antes de diseñar un plan personalizado de intervención.

Allende ha informado de que los beneficiarios de estas ayudas serán personas o familias con dificultades para cubrir sus necesidades por ingresos nulos o insuficientes, «sin distinción alguna en función del origen, siempre que cumplan los requisitos».

Requisitos de acceso

De esa forma, tendrán prioridad de admisión las familias que no tengan ningún ingreso y se valorarán las situaciones agravantes, como cargas familiares, cargas económicas (deudas, o alquileres), y situaciones excepcionales.

Este nuevo programa de ayudas, según ha indicado Artolazabal,
centrará su atención, «de forma especial», en los hogares en los que residan menores o personas solas en situación de extrema vulnerabilidad, «sin perder tampoco de vista el mayor riesgo de pobreza y exclusión que sufren las mujeres en todos los grupos de edad, así como las personas mayores».

Las ayudas, destinadas a la cobertura urgente de necesidades esenciales como una adecuada alimentación o el acceso a productos de higiene personal, serán distribuidas a través de dos vías.

Tarjeta monedero y aplicación digital

Por una parte, se entregarán unas tarjetas monedero que podrán ser utilizadas en supermercados Eroski, Mercadona y Carrefour y en pequeños comercios de proximidad. Asimismo, las ayudas se canalizarán también a través de una aplicación digital, desde la cual los destinatarios de las mismas podrán adquirir alimentos en perfecto estado que los comercios no han logrado vender a lo largo del día, beneficiándose de una rebaja de hasta un 70% sobre el precio
original.

Con la habilitación de las tarjetas monedero, y, sobre todo, la canalización de las ayudas a través de esta aplicación, denominada 'Encantado de comerte', en la que las personas destinatarias conviven con personas ajenas al programa, se evita «cualquier riesgo de estigmatización», según ha indicado la consejera

Si bien el objetivo prioritario de esta iniciativa es la atención urgente a las necesidades básicas de las personas y familias más vulnerables, así como la detección de otras necesidades a las que se dará respuesta mediante la derivación, la orientación y la coordinación con los recursos más adecuados, este programa cuenta también con un enfoque pedagógico.

De esa forma, se pretende mejorar los hábitos de consumo, concienciar sobre el impacto social y ambiental del consumo del agua o la energía, promover la adquisición de buenos hábitos ambientales, o contribuir a mejorar la educación alimentaria y nutricional.

El objetivo --ha indicado Artolazabal-- es trabajar junto con las personas destinatarias de las ayudas en la transformación de las situaciones «que comprometen su acceso a bienes y servicios de primera necesidad». Con ese fin, se tratará de ayudarlas en el desarrollo de diferentes competencias y en la búsqueda de "cambios profundos que permitan ofrecer respuestas básicas de emergencia y alcanzar soluciones que, una vez consolidadas, puedan
mantenerse en el tiempo".

Bienes y servicios "inaccesibles"

Artolazabal ha explicado que en el «complejo» momento actual, en el que un buen número de hogares vascos sufren de forma especialmente acentuada las consecuencias derivadas de la pandemia de Covid-19 o la guerra Ucrania, el Gobierno Vasco se mantiene «leal» a su compromiso con las personas más vulnerables.

La consejera ha afirmado que el encarecimiento de la energía y el incremento progresivo del precio de artículos y servicios de
carácter esencial pueden llegar a convertir algunos bienes y servicios básicos en «inaccesibles para las personas y familias más vulnerables o en riesgo de exclusión».