Archivo - Luces de madrugada fuera del horario de apertura del Centro Luis Buñuel | PP - Archivo

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El Gobierno de Zaragoza ha requerido a la Asociación Centro social Comunitario Luis Buñuel el abandono y desalojo del antiguo instituto del mismo nombre situado en el Casco Histórico, con la fecha límite del 23 de enero.

Será entonces cuando se comprobará estado del inmueble del que se hará cargo la sociedad municipal Zaragoza-Vivienda para poder actuar e iniciar, por fases, su reconversión en centro cívico para este distrito.

Este requerimiento se ha acordado tras el auto judicial del pasado 30 de noviembre del Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 3 que deniega las medidas cautelares solicitadas por la citada Asociación para suspender la ejecución del acuerdo del Gobierno de la ciudad de abandono de las instalaciones.

El consejero municipal de Participación Ciudadana, Javier Rodrigo, ha informado de que se el objetivo es convertir este equipamiento en el centro cívico «deseado por los vecinos del Casco Histórico».

Antecedentes

Las sentencias dan la razón al Gobierno de la ciudad que «cumple con sus compromiso y necesidades de un distrito y de los vecinos para dar un mejor servicio», ha enfatizado.

El Gobierno del Ayuntamiento de Zaragoza formula este requerimiento después de denunciar el convenio firmado en marzo de 2018 con la Asociación CSC Luis Buñuel por el que se le cedió el uso de este edificio de propiedad municipal. La denuncia del convenio, motivada por los incumplimientos de las condiciones firmadas, obligaba a este colectivo a abandonar el instituto en el plazo de seis meses desde la finalización del periodo de cesión.

Los informes municipales constataban, entre otros incumplimientos, la utilización de espacios del antiguo edificio no incluidos en el anexo del Convenio, así como la imposibilidad de realizar las inspecciones municipales solicitadas. Estas son las razones que, ante la próxima finalización de la vigencia del convenio el 26 de marzo de 2022, conllevaron la denuncia de éste y la recuperación del edificio
para el uso municipal libre de efectos y actividades.

Además, los tribunales ya han dictado dos sentencias que anulaban el acuerdo por el que se materializó la cesión. Una primera sentencia de 2019 fue ratificada en septiembre de 2021 por el Tribunal Superior de Justicia de Aragón, que desestimó el recurso presentado por la asociación ocupante.

Reclamar

Rodrigo ha reconocido que desconocen como será el desalojo, pero la fecha límite es el 23 enero y «no hay resolución judicial que avale la continuidad de la entidad ocupante» y ha añadido que se actuará cuando se tenga disponibilidad.

Sobre la posibilidad de reclamar daños en caso de que el interior tuviera desperfectos ha respondido que «no hay constancia de como está el inmueble» y ha agregado que se estudiará y comprobarán los procedimientos legales para actuar o reclamar desde el Ayuntamiento de Zaragoza.

Datos

El expediente aprobado en Gobierno solicita también a la asociación ocupante del inmueble la designación de un representante en el plazo de siete días a partir de la fecha de entrega del requerimiento para comparecer y atender a los funcionarios municipales.

Javier Rodrigo ha recordado que la recuperación del antiguo instituto Luis Buñuel para todos los zaragozanos, «y no sólo para unos pocos», fue una promesa de este Gobierno municipal que «pronto será una realidad».

El Casco Histórico carece de centro de mayores pese a que la
población mayor de 60 años supone el 27% del total y un 11,76 % tiene más de 75 años, según los datos del padrón municipal.

Fases

Ha explicado que el centro cívico se hará por fases y una de las primeras dispone de 558.000 euros para adecuar la planta baja y demoler forjados y tabiques, además de mejorar la carpintería para hacer un comedor, cafetería, salón, almacén vestuario y cuatro aulas-taller para hacer actividades.

La primera fase del futuro centro cívico del Casco Histórico se destinará a un centro de mayores y se ubicará en la planta baja, que cuenta con una superficie de 1.722 metros cuadrados.

Zaragoza Vivienda ya ha diseñado un proyecto que contempla la creación de un comedor, una cafetería, además un área de administración y un salón de actos de 207 metros cuadrados, a los que se suman los vestuarios y un almacén.

El futuro centro de mayores dispondrá también de cuatro aulas para la realización de clases y talleres, una de ellas será una sala dinámica con más de 100 metros cuadrados.

Las obras de esta primera fase consistirán en la adecuación del interior de la planta baja para lo que será necesario demoler forjados y tabiques y construir de nuevo el espacio. Casi todas las instalaciones interiores, así como la carpintería serán nuevas en la mayor parte de los casos, mientras que se rehabilitarán los exteriores.