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El Ayuntamiento de Barcelona atendió a 230 víctimas de trata de seres humanos en 2021 a través de la Unitat municipal contra la Trata d'Èssers Humans (UTEH), según ha avanzado a Europa Press el consistorio barcelonés de los datos del informe 2010-2021, lo que supone un incremento respecto a 2019, --cuando se dieron 210 casos--, a 2018 (153) y a 2017 (109).

En una entrevista con Europa Press, la directora de la UTEH, Verònica Giménez, ha explicado que la mayor parte de las víctimas (el 70%) son mujeres de entre 20 a 40 años que están obligadas a prostituirse y que, tras la pandemia, ha cambiado la principal nacionalidad afectada: si bien anteriormente era África subsahariana, ahora cada vez llegan más mujeres de Latinoamérica.

Giménez ha asegurado que, aunque el Ayuntamiento de Barcelona, desde el inicio de la UTEH en 2016, tuvo claro que debía atender a todo tipo de víctimas independientemente de cuál fuera su edad, origen o características, «ahora en 2022 ampliamos la posibilidad de poder tener dispositivos para hombres», contando con más departamentos del propio consistorio como refuerzo para poder dar salida al aumento de casos en los que hombres de tercera edad y víctimas de mendicidad son cada vez más comunes.

La directora de la entidad municipal ha desvelado que muchas de las personas que están en situación de trata vienen de contextos en los que ya han sufrido situaciones de violencia, que no han tenido reconocidos derechos básicos y fundamentales, que viven una situación de vulnerabilidad que ha provocado que puedan ser captadas por estas redes de tráfico y que acaban en Barcelona a través de una promesa engañosa.

«La primera dificultad que tenemos es que las víctimas no saben que lo son», ha dicho Giménez, y ha añadido que la UTEH es un servicio de atención social, psicológica y jurídica íntegramente municipal que pertenece a la dirección de Feminismos y LGTBI, que tiene como objetivo principal la garantía de derechos de estas víctimas en Barcelona.

Se coordina con diferentes entidades, entre las que se encuentra el Grupo de Tráfico y Explotación de Personas (GTEP) de la Guardia Urbana de Barcelona, y la Policía Nacional, con la que hubo un distanciamiento tras «un contexto político complicado y eso impactó directamente en las relaciones institucionales en general», algo que, según Giménez, ya se ha reconducido.

Comunidad china: su talón de aquiles

La directora de la UTEH ha reconocido que la comunidad china «continúa siendo el gran talón de aquiles» de la entidad debido a la barrera cultura e idiomática de este tipo de víctimas, pese a que los trabajadores municipales han realizado formación, incorporado mediadoras culturales chinas y otros intentos de acercarse, pero no lo han conseguido.

«Tenemos indicios de que algunas pueden estar en situación de explotación y seguramente por un tema cultural, de proceso migratorio y por cómo se estructuran las redes de explotación, hace muy difícil que nos podamos acercar», ha asegurado Giménez, y ha añadido que la falta de recursos de personal del Ayuntamiento ha provocado que no puedan seguir acompañando a la Guardia Urbana y otros cuerpos policiales a operativos de inspecciones que realizan con este tipo de víctimas.

Preguntada sobre qué puede hacer el ciudadano ante las personas explotadas, la directora de la UTEH ha sostenido que «hay una cuestión de conciencia en relación a los derechos humanos que estaría bien que todos pudiéramos tener, y entonces sería más difícil que fuera un delito tan lucrativo», y ha invitado a la reflexión de la sociedad ante las condiciones de los trabajadores que permanecen muchas horas en supermercados que abren 24 horas o las de los que fabrican la ropa que se vende a cinco euros.

Giménez ha asegurado que Barcelona es una ciudad en la que se da la trata de seres humanos como puede darse en cualquier otra capital y ha rechazado que tenga más incidencia que otras: «lo que sí creo es que tenemos más recursos que otras. Ha habido voluntad política de querer afrontar el tema y de establecer un dispositivo consolidado, nos hace tener más datos» y una radiografía más completa de lo que pasa.

Ha recordado que la UTEH colabora en la redacción del Informe sobre la trata de seres humanos que emite el Departamento de Estado de los Estados Unidos en el que aporta los datos que observa la entidad, las buenas prácticas y las dificultades que se encuentra y ha señalado que este trabajo «ayuda a hacer una fotografía mundial de cómo está la situación del tráfico».