Archivo - Logotipo de WhatsApp | Fabian Sommer/dpa - Archivo

La Policía Nacional ha alertado este viernes de que ha detectado un «inusual incremento» de un tipo de intento de estafa consistente en contactos vía WhatsApp, mediante los cuales los delincuentes simulan ser el hijo de la persona contactada reclamando dinero con carácter urgente.

De ese modo, a través de la aplicación WhatsApp de mensajería instantánea en teléfonos móviles, desde un número de teléfono diferente al de la persona a quien suplantan, hijo o hija, los autores de estos intentos de estafa se dirigen al destinatario, que sería alguno de los progenitores, en términos como: «mamá, éste es mi nuevo número de móvil».

Le informan que ante una avería en el teléfono móvil ha tenido que comprar una tarjeta SIM nueva o bien que ha pedido prestado a un amigo su teléfono. A continuación explican que ha surgido un problema grave, motivo por el cual solicitan con urgencia varias transferencias a cuentas bancarias ajenas.

Este tipo de estafa se basa en los mismos fundamentos que la antigua simulación del secuestro del hijo, que se extendió en el año 2015.

«Tenemos a tu hijo», un falso secuestro que ocultaba una nueva estafa. La víctima recibía una llamada de un número desconocido y tras decirle que tienen a su hijo retenido, solicitaban una transferencia.

Para hacer más creíble el secuestro, usaban audios grabados de menores llorando y empleaban toda la información que una persona cuelga en las redes sociales.

Esta nueva modalidad de estafa se está produciendo en la actualidad en toda la geografía española, donde cada día que pasa, se producen nuevos engaños de este tipo.

En estos delitos, los usuarios menos familiarizados con las tecnologías de la información y la comunicación pueden ser un blanco fácil para la ciberdelincuencia.

Es de significar que el colectivo que está siendo víctima de este tipo de engaños se trata, en su mayoría, de personas mayores, vulnerables, que no son expertos en las nuevas tecnologías y que tras ser contactados por una persona que dice ser su hijo, y que afirma que se encuentra en problemas, sufren en ese momento el llamado «efecto túnel» y no se percatan de que están siendo víctimas de una estafa.