(I-D) El 'president' de la Generalitat, Ximo Puig; Mari Luz Lladró y la consellera de Educación, Cultura y Deporte, Raquel Tamarit, | Rober Solsona - Europa Press

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La Colección Lladró, adquirida por la Generalitat para incorporarla a los fondos del Museo de Bellas Artes de València, se exhibirá durante seis meses en el Palacio de las Comunicaciones. De esta forma, antes de su traslado definitivo a la pinacoteca, los fondos podrán ser visitados «por todos los valencianos y ciudadanos que lo deseen» en el céntrico emplazamiento.

Así lo ha anunciado el 'president' de la Generalitat, Ximo Puig, quien ha participado, junto a miembros de la familia Lladró, en el acto de oficialización del acuerdo alcanzado sobre la colección de arte. También han asistido el vicepresidente, Héctor Illueca, y la consellera de Cultura, Raquel Tamarit, así como el director del Museo de Bellas Artes, Pablo González Tornel, entre otros.

A partir del próximo mes de enero de 2023, las 73 piezas que integran el conjunto se podrán admirar en el antiguo edificio de Correos de la capital. La muestra, comisariada por González Tornel, será «de acceso libre para todos los valencianos, que tendrán la oportunidad de aproximarse al mejor arte en el mejor espacio posible», ha aseverado el jefe del Consell.

Para Puig, «hoy es sin duda un día de celebración y de agradecimiento a una familia valenciana --y especialmente, a los tres hermanos, Juan, José y Vicente Lladró--, »que ha creado prosperidad y trabajo, interesada por la cultura y el patrimonio y que ha actuado de mecenas e muchas ocasiones«. »Sois el símbolo de una sociedad ilustrada, sentidamente valenciana y generosa", ha manifestado el 'president' a los familiares.

Puig --que ha recalcado que se trata de «una adquisición con espíritu de cesión porque los Lladró han priorizado que el patrimonio se quedara en València»-- ha resaltado que el acervo artístico de los valencianos «crece de manera notable, con un fresco excepcional del arte clásico». La colección simboliza además, ha apuntado, «lo que queremos para el Museo de Bellas Artes, segunda pinacoteca de España, que es visibilizarlo».

Obras "icónicas"

Entre los fondos, Puig ha llamado la atención sobre la incorporación del primer Zurbarán al Bellas Artes de València o los siete Sorollas, que suponen «una gran contribución» a las puertas del Año que se dedicará al pintor en 2023 y «un legado que perdurará en el tiempo». Ha abundado sobre lo «icónicas» que son algunas obras, como 'Yo soy el pan de la vida', de Joaquín Sorolla, por su «temática, formato y periplo».

Por su parte, Mari Luz Lladró, en representación de la familia, ha puesto en valor el amor de su padre y sus tíos «por el arte». «Y gracias a eso, hoy el patrimonio cultural valenciano es más rico y diverso. La colección nace de la voluntad de los tres hermanos de compartir su éxito empresarial y recuperar obras de los grandes maestros de la pintura valenciana dispersa por todo el mundo y, poco a poco, fueron ampliando la colección a obras de otros autores españoles», ha recordado.

La Colección Lladró --cuya formación contó con el asesoramiento del que fuera director de El Prado Alfonso Emilio Pérez Sánchez-- se mostró en el museo que la empresa valenciana abrió en su sede de Tavernes Blanques. Ahora, pasará a formar parte de los fondos públicos tras la compra, por unos 3,7 millones, por parte de la Generalitat.

Hace diez meses comenzaron las conversaciones para la operación, que va a permitir que el Museo de Bellas Artes incremente su oferta con piezas de autores valencianos y otros, como Zurbarán que, con la llegada de dos piezas, particularmente la 'Virgen en meditación', ayudarán a completar el discurso de la pintura barroca del Siglo de Oro.