Rubén Ibáñez | PP

El Grupo Parlamentario Popular en Les Corts ha presentado una enmienda a la totalidad a los presupuestos de la Generalitat para el ejercicio de 2023 al considerar que son unas cuentas que «ponen de manifiesto el egoísmo político» del 'president', Ximo Puig, y carecen de soluciones para los problemas de inflación y coste de la vida de los valencianos.

Como ya anunció recientemente el líder de los 'populares' valencianos, Carlos Mazón, el grupo ha presentado a la Mesa de la Comisión de Economía una enmienda a la totalidad al proyecto de ley de presupuestos de 2023.

En dicha enmienda, firmada por la 'sindica' del PP, María José Catalá, la formación argumenta que los presupuestos están «confeccionados de espaldas a la realidad económica y social que vive la Comunitat Valenciana».

«Con la inflación desbocada, los tipos de interés subiendo y las colas del hambre aumentando, como advierten las diferentes organizaciones y ONG, el Consell presentan unos presupuestos donde se dispara la deuda y el déficit, se contempla un aumento de las retribuciones del 4% para altos cargos, un aumento del sector público del 7% y un aumento de diferentes impuestos y tasas públicas que harán dispara a recaudación. Todo sin dar soluciones para mejorar el día a día de los valencianos», sostienen.

En la misma línea, el portavoz popular de Hacienda, Rubén Ibáñez, ha insistido en que las cuentas «se han olvidado absolutamente de todos los valencianos y simplemente tienen en cuenta a los electores» de cara a los comicios del año próximo.

El diputado cree que la planificación «no recoge ninguna solución a los graves problemas que en este momento está pasando la sociedad valenciana», entre los que cita la inflación, los costes de la vida y los cierres empresariales «fundamentalmente en la provincia de Castellón». Por lo tanto, lamenta, «no tiene medidas eficaces para paliarlos».

Altos cargos

En cambio, apunta, los presupuestos «dejan en muy buen lugar a los altos cargos y asesores del Consell, con esa subida del 4% de los sueldos, y engordan aún más el sector público de la Generalitat».

En definitiva, «son unos presupuestos donde el egoísmo político de Puig se pone de manifiesto y los problemas de los valencianos no tienen solución», concluye Ibáñez.