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La lucha para recuperar el medio marino ya es una batalla contra el tiempo

Joan J. Serra | 05/06/2019

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Proyección en Palma del documental Salvemos nuestro Mediterráneo, de National Geographic.

05-06-2019Ultima Hora

Éxito total de la proyección del documental de National Geographic Salvemos nuestro Mediterráneo, dirigido por Manu San Félix, biológo marino y explorador de la entidad conservacionista. Ante un público atento que llenaba la Sala Aljub de Es Baluard, el documental, que se enmarca en el ciclo Club Ultima Hora Valores, aborda las múltiples problemáticas y amenzas del Mediterráneo, el mar más contaminado del planeta, donde 134 especies ya son víctimas de la ingestión de plásticos y donde no se detiene la entrada de especies invasoras, con el mayor índice de su presencia, más de 700. En el mar más sobreexplotado de Europa, cada año se vierten 150.000 toneladas de crudo al mar y se pierden praderas de posidonia, con daños irreversibles.

Manu San Félix, con más de 30 años de lucha por la protección del Mediterráneo, se ha propuesto que, antes de que sea demasiado tarde, nuestro mar sea como el de hace unas décadas. «Es una batalla contra el tiempo y hay que actuar ahora o nunca».

En el documental, Pierre Yves Cousteau explica que su padre, el mítico Jacques Cousteau, ya advirtió de las amenazas sobre el Mediterráneo y que «con más nutrientes y más temperatura, se propagan bacterias que dan lugar a zonas marinas muertas». San Félix señala que «los peces están comiendo la mierda que sale de los emisarios y los pescamos». San Félix y Cousteau también comentan que hasta hace poco, casi la mitad de las zonas urbanas costeras del Mediterráneo tiraban directamente al mar el 80 % de los desechos sólidos y líquidos de millones de personas sin ningún tipo de tratamiento. Pierre Yves Cousteau ha puesto en marcha un proyecto para que las personas que bucean en todo el mundo, unos 10 millones, actúen como «centinelas del mar, recogiendo datos e información».

El mar Mediterráneo supone el 0,8 % de la superficie oceánica, pero alberga el 18 % de las especies marinas catalogadas, de las que el 30 % son endémicas, como la nacra (que sufre una mortalidad masiva) y la posidonia.

Precisamente sobre la posidonia, San Félix destaca que «hay zonas con una pérdida del 40 % a causa de las anclas de las embarcaciones. La posidonia absorbe dióxido de carbono y produce oxígeno. Su pérdida afecta a todo el ecosistema».

El biólogo ha puesto en marcha la aplicación Posidonia Maps, que, con una cartografía detallada de las praderas de Formentera, informa al navegante sobre si está o no sobre ellas.

En el documental también aparece el investigador Carlos Duarte, quien señala que «con los fondeos, los emisarios y el estrés del ecosistema, cualquier pequeño calentamiento supone un tiro de gracia para la posidonia, por lo que tenemos que actuar sobre las emisiones de efecto invernadero, tanto por la salud de los mares como por la nuestra». San Félix constata que, con temperaturas de más de 28 grados, la posidonia sufre altas mortalidades. Si a final de siglo la temperatura ha aumentado 3 grados, muchas especies no sobrevivirán.

El biólogo cuenta que «en 2017 vi el primer pez loro en una inmersión en Baleares, ahora ya es habitual». El investigador Enrique Ballesteros detalla la existencia de «una alfombra de la invasora Caulerpa cilindracea en las Malgrats. El Mediterráneo oriental ya no es lo que fue y, si sigue subiendo la temperatura, el Mediterráneo occidental será un mar de especies procedentes del Canal de Suez. Y no podemos olvidar el efecto del calentamiento sobre el coral, con pérdida de diversidad y belleza». A todo ello hay que añadir los efectos de la pesca, con más de un 60 % de especies sobreexplotadas.

Volviendo a la posidonia, San Félix recuerda que «cada verano, 4.000 embarcaciones navegan sobre las praderas. Solo en los últimos 50 años, se ha perdido más del 30 % de la posidonia del Mediterráneo occidental, cuando su recuperación es muy lenta». El documental recoge el reciente Decreto Posidonia de protección de la planta marina.

Una imagen del documental 'Salvemos nuestro Mediterráneo'

Otro gran protagonista negativo es el plástico, que representa el 95 % de los residuos del Mediterráneo. La mayor densidad de microplásticos del planeta se registra en nuestro mar y acaban siendo ingeridos por numerosas especies. En este sentido, 200.000 tortugas bobas desaparecen cada año. Afortunadamente, existen iniciativas como la que implica a 2.000 pescadores españoles, que recogen los plásticos y otros residuos del mar para su posterior reciclaje. Los pescadores ya han recogido más de 250 toneladas.

National Geographic ha creado en el mundo un total de 19 reservas marinas denominadas Pristine Seas, que abarcan más de 5 millones de kilómetros cuadrados. Por contra, menos del 1 % del Mediterráneo está protegido.

La proyección contó con la asistencia, entre otros, de Vicenç Vidal, conseller de Medi Ambient; Miquel Mir, director general d’Espais Naturals; Rafael Guinea, director general de Tirme; Martí Ribas, director general de Endesa Balears; Josep Maria Ramis, director regional de El Corte Inglés; Carmen Planas, presidenta de la CAEB; Joaquim Tintoré, director del SOCIB; y Xavier Pastor, biólogo y conservacionista.